La gestión de Pablo Macchiarola quedó en el centro de una fuerte denuncia digital. Según el análisis publicado por el usuario @_fedeveiga, la Municipalidad de Yerba Buena aprobó una ampliación presupuestaria de 13.500 millones de pesos apenas 19 días antes de que terminara el año 2025. Este monto se sumó a los 43.600 millones iniciales, lo que representa un incremento del 30,9%, una cifra que supera por mucho la inflación acumulada en el último tramo del año.
La crítica principal del video apunta a la lógica contable del municipio. Al aprobarse el 12 de diciembre bajo el concepto de crédito, legalmente esos fondos debían ejecutarse antes del 31 de diciembre. Esto implicaría un ritmo de gasto vertiginoso: prácticamente medio millón de pesos por minuto hasta el cierre de año. «¿Cómo sería el orden natural de las cosas: pedir plata y después gastarla o gastarla y después pedirla?», cuestiona el autor de la publicación, sugiriendo que el municipio blanqueó un gasto que ya se había realizado por encima de lo presupuestado.
El reclamo de Macchiarola: una ley de 1991 para el 2026
Frente a estos cuestionamientos, el intendente Pablo Macchiarola sostiene un reclamo histórico contra la Provincia. El jefe municipal asegura que Yerba Buena es «claramente perjudicada» en el reparto de fondos. Su argumento se apoya en los datos del Censo 2022, que confirman a la ciudad como el tercer municipio más poblado de Tucumán con 82.129 habitantes.
Sin embargo, el sistema de coparticipación se rige por la Ley 6.316 de 1991. Bajo esta normativa de hace más de 30 años, Yerba Buena queda relegada al puesto número 11 en la distribución de recursos. Macchiarola enfatiza que existen ciudades con menos de la mitad de su población que reciben un porcentaje mayor de fondos, lo que obliga a su gabinete a realizar malabares financieros y ampliaciones presupuestarias para sostener una ciudad en constante expansión.
Cuentas bajo la lupa y Ferrari para los sueldos
La denuncia de @_fedeveiga también pone el foco en la justificación de la inflación. Mientras que la inflación y el dólar fluctuaron cerca de un 12% en el periodo analizado, la ampliación fue casi del triple. «Parece que esta vez los sueldos públicos sí fueron en Ferrari», ironiza el usuario, señalando que a la gestión de Macchiarola le quedaron «cortos» los casi 40 mil millones iniciales.
La tensión en Yerba Buena se divide hoy entre quienes ven una persecución financiera de la Provincia hacia un municipio opositor y quienes exigen mayor transparencia en el uso de los fondos locales. Mientras el intendente pide actualizar una ley del siglo pasado, los vecinos observan cómo los números del presupuesto se expanden a una velocidad que no siempre se refleja en las soluciones diarias que demanda la Ciudad Jardín.



