La Justicia tucumana imputó a un joven de 24 años acusado de haber utilizado certificados médicos apócrifos para justificar inasistencias laborales en un bar de Yerba Buena y continuar percibiendo su salario.
La investigación está a cargo de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II del Ministerio Público Fiscal, que avanzó con cargos por el presunto delito de uso de documento falso.
La maniobra bajo la lupa
Según la acusación, el empleado presentó tres certificados médicos en su lugar de trabajo —ubicado sobre avenida Perón al 2000— los días 26 de septiembre, 10 de octubre y 22 de octubre de 2025.
Los documentos aparentaban ser formularios oficiales del Hospital Ángel C. Padilla y llevaban un sello y una firma atribuidos a una psicóloga. Sin embargo, la pesquisa reveló una serie de irregularidades: errores ortográficos en la redacción, un número de matrícula profesional inexistente y la ausencia total de respaldo en los registros del centro de salud.
Además, desde el hospital se confirmó que el joven no recibió atención médica en las fechas indicadas ni figura como paciente de la profesional mencionada en los certificados.
Medidas dispuestas
La auxiliar fiscal Daniela Briz Tomás formalizó la imputación y solicitó la adopción de medidas cautelares. La jueza interviniente resolvió imponer restricciones por el plazo de seis meses.
Entre ellas, se dispuso la prohibición de acercamiento a la denunciante y al establecimiento gastronómico en un radio de 200 metros, así como la prohibición de contacto por cualquier medio, ya sea telefónico, digital o presencial.
La causa continuará su trámite mientras se profundiza la investigación para determinar la eventual responsabilidad penal del acusado.




