En una iniciativa que demuestra que la solidaridad también puede nacer en contextos de encierro, internos de la Unidad N°10 del penal de Villa Urquiza fabricaron roperos de madera, además de juguetes didácticos y juegos infantiles, que fueron donados al Hogar Eva Perón, donde viven niñas y niños de entre 5 y 12 años en situación de orfanato.
El proyecto, impulsado por el Área de Tratamiento Penitenciario junto a la Dirección de Unidades y la Jefatura de Régimen, surgió tras detectar necesidades concretas del hogar. Con insumos aportados por personal, internos y colaboradores externos, los privados de la libertad trabajaron durante dos meses y medio para concretar la donación.
En total, se entregaron 50 roperos individuales, 45 juguetes artesanales y tres juegos infantiles —dos subibajas y una calesita—, además de ropa y golosinas. La entrega se realizó el 23 de diciembre, en vísperas de Navidad, y contó también con la participación de internas del sector trans.
Desde el Servicio Penitenciario destacaron que el impacto fue doble: los niños recibieron elementos que fortalecen su identidad, privacidad y autonomía, mientras que los internos pudieron asumirse como actores solidarios, fortaleciendo su autoestima y su vínculo con la sociedad.




