La Comisión Europea lanzó una investigación formal contra Shein, el gigante de la moda rápida. La sospecha principal es la infracción del Reglamento de Servicios Digitales (DSA) tras detectarse la oferta de productos ilegales, incluyendo material extremadamente sensible como muñecas sexuales con apariencia infantil. Este proceso podría terminar en una multa histórica: hasta el 6% de la facturación global de la compañía china.
Algoritmos opacos y estrategias adictivas
Las autoridades de Bruselas no solo apuntan a la mercadería prohibida. La investigación también pone bajo la lupa el funcionamiento interno de la plataforma. La Comisión examinará si Shein utiliza un diseño potencialmente adictivo para retener a los usuarios y la falta de transparencia en sus algoritmos de recomendación.
«Los productos ilegales están prohibidos en la Unión Europea, ya sea en una estantería física o en un mercado digital», sentenció Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva del bloque. Este endurecimiento del control se suma al antecedente de Temu, otra plataforma china que en 2025 fue señalada por no prevenir la venta de artículos prohibidos.
El modelo de «moda ultra rápida» bajo sospecha
Shein revolucionó el comercio con un sistema basado en miles de proveedores en Cantón, China. Sus algoritmos rastrean tendencias en tiempo real y permiten lanzar millones de diseños simultáneamente. Sin embargo, este éxito tiene un lado oscuro que Europa ya empezó a castigar:
- Prácticas engañosas: En julio, Francia multó a la empresa con 40 millones de euros por descuentos falsos.
- Competencia desleal: Distribuidores occidentales denuncian que la firma aprovecha exenciones arancelarias para inundar el mercado con precios bajos.
- Dudas éticas: Las condiciones laborales de sus proveedores han frenado sus planes de salir a la Bolsa, ya que los inversores exigen mayor transparencia.
La respuesta de la compañía
Desde Shein aseguraron que están colaborando plenamente con la Comisión Europea. La empresa afirmó haber realizado «inversiones significativas» en los últimos meses para cumplir con las normativas de la Unión Europea. A pesar de estas declaraciones, Bruselas mantiene el enfoque prioritario sobre el caso para frenar la llegada masiva de artículos que pongan en riesgo a los consumidores.




