Corea del Norte vuelve a encender las alarmas internacionales. Un informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS), con sede en Washington, reveló la existencia de una base secreta de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) con capacidad nuclear. La instalación, ubicada en Sinpung-dong, a solo 27 kilómetros de la frontera con China, representa una “potencial amenaza nuclear” para Asia oriental y el territorio continental de Estados Unidos.
La base, que nunca fue declarada oficialmente, se suma a otras 15 a 20 instalaciones similares en el país. El informe se elaboró a partir de imágenes satelitales, entrevistas con refugiados norcoreanos, documentos desclasificados y datos públicos. Según los expertos, esta infraestructura forma parte del cinturón estratégico de misiles de Pyongyang
La base de Sinpung-dong podría albergar hasta nueve misiles ICBM, como los Hwasong-15 o Hwasong-18, y lanzadores móviles capaces de disparar desde posiciones dispersas. Su ubicación en un valle montañoso, atravesado por un arroyo, ocupa 22 kilómetros cuadrados, superando en tamaño al aeropuerto JFK de Nueva York.

Expertos señalan que su proximidad a China disuade posibles ataques, ya que cualquier acción militar podría afectar al país vecino. Esta estrategia geográfica refuerza la postura defensiva de Corea del Norte y complica la respuesta internacional.
Desde 2014, la base se mantiene operativa y en constante desarrollo. Bajo el liderazgo de Kim Jong Un, Corea del Norte ha modernizado sus Fuerzas Armadas, violando sanciones de la ONU que restringen el acceso a materiales bélicos. Además, ha estrechado lazos con Rusia desde la invasión a Ucrania, lo que podría fortalecer sus capacidades tecnológicas y logísticas.
El informe advierte que estas acciones consolidan el programa nuclear norcoreano y aumentan la tensión en la región. Se estima que el país posee entre 40 y 50 ojivas nucleares, con capacidad de lanzamiento en toda Asia y hacia EE.UU
Las instalaciones de la base incluyen puestos de mando, almacenes, viviendas y estructuras camufladas con vegetación para evitar su detección. En invierno, cuando la cobertura natural disminuye, se vuelven más visibles en imágenes satelitales.
La revelación de esta base secreta podría influir en la política internacional, especialmente en China, que podría reconsiderar su postura ante los movimientos estratégicos de Pyongyang. Mientras tanto, EE.UU. y Corea del Sur enfrentan el desafío de contener una amenaza que se desarrolla en silencio.