La UEFA suspendió de manera provisional al futbolista argentino Gianluca Prestianni por un presunto insulto discriminatorio dirigido a Vinicius Júnior durante el partido de ida de los playoffs de la Champions League entre Benfica y Real Madrid. Como consecuencia, el extremo no estará disponible para el encuentro de vuelta de este miércoles en el Estadio Santiago Bernabéu.
La medida fue adoptada tras el inicio de un proceso formal por parte de un inspector de la Comisión de Ética y Disciplina, que detectó una “violación prima facie del artículo 14 del Reglamento Disciplinario”, referido a comportamientos discriminatorios. Según informó el organismo, la suspensión tiene carácter preventivo y podría ampliarse o modificarse una vez finalizada la investigación.
En un comunicado difundido por medios europeos, la UEFA detalló que la decisión fue tomada por el Organismo de Control, Ética y Disciplina (CEDB) y aclaró que no constituye una sanción definitiva, sino una acción cautelar para evitar nuevos episodios mientras se analizan las pruebas.
La postura del jugador y el impacto en Benfica
Tras la denuncia pública realizada por Vinicius, Prestianni —ex jugador de Vélez Sarsfield— negó de manera tajante haber proferido insultos racistas durante el encuentro disputado en Lisboa. Según los diarios portugueses Récord y A Bola, el futbolista se reunió con sus compañeros para pedir disculpas por el impacto mediático del episodio y reafirmar su compromiso con el grupo, aunque manifestó sentirse perjudicado por lo que considera una acusación falsa.
De acuerdo con información publicada por ESPN, el argentino declaró ante la UEFA que el término utilizado fue “maricón” y no “mono”. Sin embargo, el reglamento europeo establece que tanto expresiones racistas como homófobas pueden derivar en sanciones severas, incluso suspensiones mínimas de diez partidos.
Pese a su descargo, la UEFA mantuvo abierta la investigación disciplinaria. En paralelo, el club portugués inició un proceso interno para identificar a hinchas que, según registros audiovisuales, habrían realizado gestos de mono desde las tribunas, una situación que agravó el cuadro institucional del partido.
Repercusiones institucionales y apoyo a Vinicius
El caso generó repercusiones inmediatas en el fútbol portugués. El Porto envió una carta a la federación nacional solicitando una postura pública ante el impacto negativo del episodio en la imagen internacional del deporte luso.
A su vez, la Confederación Brasileña de Fútbol expresó su respaldo a Vinicius con un mensaje contundente: “Vini, no estás solo”, y reiteró su condena a cualquier manifestación de racismo en los estadios.
La polémica se intensificó luego de que Kylian Mbappé declarara haber escuchado el insulto “mono” durante el encuentro, aunque Benfica sostiene que las imágenes demostrarían que el delantero francés se encontraba lejos del sector donde se produjeron los hechos denunciados.
Un precedente clave en Europa
Mientras la investigación sigue su curso, Benfica ya ajusta su esquema de cara al partido decisivo del 25 de febrero en Madrid, donde intentará revertir la derrota por 1-0 y avanzar a los octavos de final. En paralelo, el expediente disciplinario contra Prestianni podría sentar un precedente relevante sobre el tratamiento de episodios de racismo y homofobia en las principales competiciones europeas.
La resolución final de la UEFA será determinante no solo para el futuro del jugador argentino, sino también para el mensaje institucional que el fútbol continental busca transmitir frente a conductas discriminatorias.




