Las acusadas habrían dormido a sus víctimas y se llevaron más de U$S 26.000 y $7 millones.
Aunque tienen otras causas abiertas, la Justicia las procesó y ordenó su libertad bajo una fianza de $10 millones.
La noche terminó mal. Muy mal. En menos de 48 horas, dos hombres denunciaron haber sido víctimas de la misma modalidad: conocieron a dos mujeres, compartieron tragos, se quedaron dormidos y despertaron sin dinero, sin celulares y sin respuestas.
Las protagonistas de esta historia son Laura Díaz (28) y Georgina Pereira (26), procesadas por la Justicia tucumana como autoras de dos robos agravados bajo la modalidad “viudas negras”.
El primer golpe: Tafí Viejo
El viernes 19, dos hombres de Tafí Viejo conocieron a las jóvenes en un local nocturno. Bailaron, conversaron y, al cierre del boliche, las invitaron a una vivienda.
Horas después, al despertar, el panorama fue desolador:
U$S 6.600, más de $2 millones, celulares, tarjetas bancarias y otros objetos de valor habían desaparecido junto con las mujeres.
El segundo ataque: pleno centro
El domingo 21, otro hombre vivió una escena casi idéntica. Conoció a dos jóvenes en un boliche de José Colombres al 400 y las invitó a su departamento de calle Santiago al 1.000.
Compartieron bebidas alcohólicas. Se quedó dormido.
Cuando abrió los ojos, faltaban U$S 21.000.
La investigación
La División Robos y Hurtos, a cargo de los comisarios Jorge Llanos, Gabriel Heredia y Miguel Carabajal, ató los cabos. Las descripciones coincidían. El modus operandi también.
Con autorización judicial, realizaron cuatro allanamientos en distintos puntos de la ciudad. Allí secuestraron sustancias presuntamente utilizadas para dormir a las víctimas y prendas de vestir que habrían sido usadas durante los robos.
La imputación y la polémica decisión judicial
El auxiliar fiscal Francisco Galíndez, siguiendo instrucciones del fiscal Carlos Saltor, imputó a las acusadas por robo agravado, cometido en poblado y en banda, en concurso real.
La Fiscalía solicitó prisión preventiva hasta el 27 de febrero, al remarcar que ambas tienen otras causas abiertas por hechos similares.
Sin embargo, la jueza interviniente rechazó el pedido de cárcel y dispuso su libertad bajo reglas de conducta y una caución de $10 millones.
Una modalidad peligrosa
La modalidad conocida como “viudas negras” se basa en el engaño. Las autoras ganan la confianza de la víctima, concretan un encuentro privado y mezclan sedantes en bebidas o alimentos.
Con la víctima inconsciente, roban dinero, tarjetas y objetos de valor.
El riesgo es alto: la administración de estas sustancias ya provocó muertes en otros puntos del país.
Desde la Policía advirtieron que muchos casos no se denuncian por vergüenza o miedo y recomendaron evitar encuentros en domicilios particulares, priorizar lugares públicos y verificar identidades antes de continuar una cita.
La noche puede parecer inofensiva.
Pero, en Tucumán, dos encuentros bastaron para perderlo todo.




