Mientras el Gobierno nacional anuncia cambios y reprogramaciones en otros corredores ferroviarios, Tucumán continúa sin servicio de trenes de larga distancia y sin una fecha cierta de regreso. La conexión ferroviaria con Buenos Aires permanece suspendida por tiempo indefinido, una decisión que profundiza el aislamiento del norte argentino.
La confirmación llegó desde Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE), que habilitó la venta de pasajes para el servicio Buenos Aires – Rosario, pero dejó fuera del esquema a Tucumán, Córdoba y otros destinos clave del interior.
El tren a Tucumán, fuera del sistema
El servicio Buenos Aires – Tucumán, uno de los más utilizados por estudiantes, trabajadores y familias, sigue paralizado sin precisiones oficiales. Tampoco hay novedades sobre la reactivación del tramo Córdoba – Tucumán, lo que deja a la provincia completamente excluida del mapa ferroviario nacional.
Desde la empresa concesionaria del transporte de cargas, Nuevo Central Argentino (NCA), aseguran que las vías no estarían en condiciones por el mal estado de los durmientes y que las obras de reparación aún no finalizaron. Sin embargo, no existe un cronograma público ni plazos definidos para normalizar el servicio.
Rosario tiene cambios, Tucumán no tiene respuestas
En contraste, Trenes Argentinos anunció modificaciones para el servicio Buenos Aires – Rosario, el único de larga distancia activo en la línea Mitre. El tren ahora parte a las 19:47 y llega a Rosario Norte a las 03:04, con un tiempo de viaje que se extendió a más de siete horas.
Pese a las demoras y los problemas estructurales del corredor —incluido el deterioro de puentes ferroviarios— el servicio sigue operativo. Tucumán, en cambio, permanece sin tren y sin anuncios concretos.
Un golpe al interior y a la conectividad regional
La suspensión del tren no es un hecho aislado. Forma parte de los 12 ramales de larga distancia que dejaron de circular en el último tiempo. Para Tucumán, la ausencia del servicio implica menos opciones de transporte, mayores costos de viaje y un impacto directo en la integración regional.
A pesar de los reclamos y la demanda sostenida de pasajeros, el tren a Tucumán sigue sin prioridad en la agenda nacional, mientras otros corredores reciben ajustes y reprogramaciones.




