La informalidad y la ilegalidad han sido expuestas con cifras alarmantes en las rutas tucumanas. En lo que va del año, más de U$S20 millones han sido detectados en maniobras de evasión fiscal, contrabando y narcotráfico, lo que representa casi el doble de lo registrado en todo 2024.
Este monto fue comparado con las inversiones en obras públicas: equivale al 30% del presupuesto del aeropuerto Benjamín Matienzo, al 25% del Acueducto de Vipos y a casi un tercio del plan Procrear II. La magnitud del problema ha sido evidenciada por el Operativo Lapacho, lanzado en 2022, que ha sido fortalecido con nuevos controles y capacitación especializada.
Según el comisario Fabio Ferreyra, “la evasión ha sido incrementada por el aumento de controles y por la capacitación de los agentes en técnicas de detección”. Hasta el momento, productos por U$S8 millones han sido retenidos por no estar declarados, principalmente azúcar y granos. Además, mercadería general por más de U$S6 millones ha sido decomisada, duplicando los números del año anterior.
Rubros como la soja, muebles, alimentos y materiales de construcción han sido transportados en negro con aumentos de hasta el 900%. Incluso, repuestos de automotores han sido detectados por primera vez, con una evasión superior a los U$S460.000.
La frase “si pasa, pasa” ha sido mencionada por un sargento como una lógica común entre transportistas. Ferreyra explicó que “la carga es retenida, no secuestrada, hasta que se regulariza la situación fiscal”, y que solo cinco camiones fueron detenidos por más de tres días en tres años.
En el norte del país, una finca ilegal fue clausurada en Salta por funcionar como paso de contrabando. La situación en Orán, con 15.000 vehículos diarios, ha sido calificada como caótica, y medidas urgentes han sido tomadas para frenar el desorden.
En Tucumán, productos por U$S2,8 millones fueron incautados hasta el viernes pasado, incluyendo vestimenta, electrodomésticos y juguetes. Los depósitos se encuentran colapsados por la cantidad de mercadería retenida, lo que dificulta su redistribución.
El tráfico de hojas de coca, aunque tolerado en el consumo, ha sido prohibido en su ingreso al país, y envíos por más de U$S555.000 han sido interceptados, un 80% más que en 2024.
Finalmente, el narcotráfico ha sido redireccionado hacia Tucumán, donde se secuestró 10 veces más cocaína y seis veces más marihuana que el año anterior. Ferreyra aseguró que “hay una decisión política firme para continuar fortaleciendo el operativo con más recursos humanos y tecnológicos”.
La lucha contra la ilegalidad en Tucumán ha sido intensificada, pero los desafíos siguen creciendo. Con cuatro meses por delante, las cifras podrían superar todos los récords anteriores.