En los últimos días, un término poco conocido hasta hace poco se coló en las tendencias de las redes sociales y generó curiosidad, debate y confusión: therians. La palabra comenzó a circular masivamente en plataformas como TikTok, Twitter e Instagram —y hasta llegó a programas de televisión populares— luego de una aparición mediática que despertó el interés (y también algunas miradas incrédulas).
¿Qué significa “therian”?
El término therian proviene de therianthropy, palabra que combina raíces griegas relacionadas con “animal” y “humano”. En su uso contemporáneo describe a personas que sienten una conexión profunda con un animal no humano, hasta el punto de identificarse con él en algún nivel de su identidad personal.
Este vínculo puede expresarse de formas variadas: algunos therians sienten que su mente o espíritu coincide con la de cierta especie animal (su “theriotype”), otros describen sensaciones físicas o emocionales asociadas a ese animal, y para otros puede ser una mezcla de experiencias psicológicas y simbólicas.
Por ejemplo, hay personas que se identifican como zorros, lobos, gatos o aves, y sienten que esa identidad define parte de su forma de ser en el mundo.
¿Por qué el término se volvió viral en los últimos días?
La repentina viralización del término therians no se dio de manera espontánea, sino que fue el resultado de una combinación de factores mediáticos y digitales que amplificaron el fenómeno en muy poco tiempo.
En primer lugar, su exposición en medios tradicionales actuó como detonante. La aparición de personas que se identifican como therians en programas de televisión de alto alcance generó impacto inmediato, especialmente por tratarse de un concepto poco conocido para el público general. Los fragmentos de esas entrevistas comenzaron a circular rápidamente en redes sociales, donde fueron recortados, comentados y resignificados.
A esto se sumó la lógica propia de las plataformas digitales, en especial TikTok, donde se viralizaron videos de usuarios que explican qué significa ser therian o muestran comportamientos asociados a su identificación animal. Este tipo de contenido, breve y llamativo, despertó curiosidad, sorpresa y también burlas, lo que incrementó aún más su alcance.
Otro factor clave fue la confusión con otras subculturas ya conocidas en internet, como los furrys o el roleplay animal. Esa mezcla de conceptos contribuyó a la desinformación, pero también alimentó el debate público y mantuvo el tema en tendencia durante varios días.
Finalmente, el fenómeno se vio potenciado por la polarización de opiniones: mientras algunos usuarios buscaron comprender el significado y trasfondo del término, otros lo cuestionaron o ridiculizaron. Esa confrontación —típica de las dinámicas virales— ayudó a sostener la visibilidad del tema y a instalar la palabra therians en la agenda digital y mediática.







