Una madrugada de terror vivieron los vecinos de calle Gorriti al 500. Un delincuente de 38 años trepó una tapia, se coló por una abertura y llegó hasta la cama de un menor para intentar robar. El dueño de casa escuchó los ruidos, se trenzó en lucha con el ladrón y logró retenerlo hasta que llegó el patrullero.
Pesadilla a las 4 de la mañana
El reloj marcaba las 4:00 del domingo cuando el silencio de la zona sur se cortó en seco. Según la acusación de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos II, el intruso entró a la propiedad con una agilidad sorprendente: escaló el muro perimetral y se filtró por un ventiluz.
No se quedó en el living. El sospechoso fue directo a los dormitorios y entró a la habitación donde dormía el hijo de los dueños de casa, de apenas 9 años. Con un cuchillo en la mano, el sujeto intimidó al pequeño para que no gritara, buscando ganar tiempo para saquear la vivienda.
El rescate del padre
Los ruidos extraños despertaron al progenitor. Al entrar al cuarto de su hijo, se encontró con la peor escena: un desconocido armado amenazando al nene. Sin dudarlo, el hombre se abalanzó sobre el delincuente. Tras un violento forcejeo, el padre logró desarmarlo y reducirlo en el piso, manteniéndolo cautivo mientras el resto de la familia llamaba desesperada al 911.
Un mes tras las rejas
Este lunes 16 de febrero, el auxiliar de fiscal Miguel Fernández (bajo las instrucciones de Susana Cordisco) fue tajante en la audiencia: «Se trató de un hecho grave que causó temeridad en el núcleo familiar».
Aunque la Fiscalía pidió 45 días de encierro para evitar que el acusado regrese a amedrentar a las víctimas, la jueza decidió otorgar 30 días de prisión preventiva. El imputado fue trasladado de inmediato y esperará el avance de la causa tras las rejas, mientras se analizan las pruebas del legajo.




