Una protesta salarial encabezada por familiares de efectivos policiales derivó en un escenario de máxima tensión en Rosario, donde agentes terminaron enfrentándose entre sí en medio de un operativo para despejar la manifestación. El conflicto escaló con el correr de las horas y desembocó en un acuartelamiento y cortes de calles.
La protesta que se desbordó
El reclamo comenzó durante la madrugada del martes frente a la Jefatura de Policía rosarina. En un primer momento, quienes encabezaban la manifestación eran familiares de uniformados que exigían mejoras salariales y mejores condiciones laborales.
Sin embargo, con el paso de las horas, efectivos que se encontraban en funciones decidieron sumarse a la protesta, lo que modificó por completo el escenario y elevó la tensión.
El punto más crítico se produjo cuando se ordenó avanzar para liberar la zona. En ese contexto, se registraron empujones, discusiones y forcejeos entre integrantes de la misma fuerza, una escena inusual que fue captada por testigos y difundida rápidamente en redes sociales.
Ahora en Rosario: suenan sirenas frente a la Jefatura tras la conferencia de prensa del ministro de Seguridad. Se sumaron mas patrulleros en el inicio de la jornada, alrededor de 50 en total, bloqueando nuevamente el ingreso. pic.twitter.com/h3NybtOZBM
— Andrés Cánepa (@AndiCanepa) February 10, 2026 Acuartelamiento y cortes
Tras el cruce interno, los manifestantes hicieron sonar las sirenas de patrulleros y motocicletas, y avanzaron con un acuartelamiento. Además, se registraron cortes de calles en distintos sectores de Rosario.
El conflicto no quedó circunscripto a esa ciudad. En la capital santafesina también se reportaron movimientos similares, con patrulleros apostados en las inmediaciones de la Casa de Gobierno.
Los reclamos
Entre los principales pedidos figura una recomposición salarial urgente. También exigen el levantamiento de sanciones administrativas que, según sostienen, fueron aplicadas en el marco de reclamos anteriores.
Mientras tanto, crece la preocupación por la reducción de efectivos en funciones y el impacto que la medida podría tener en la seguridad pública si el conflicto se prolonga.
Las autoridades provinciales monitorean la situación en medio de negociaciones que, por el momento, no lograron desactivar la protesta.




