Momentos de extrema tensión se vivieron este lunes por la noche en el centro de Caracas, cuando se registraron detonaciones y disparos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, sede del Poder Ejecutivo venezolano. El episodio ocurrió alrededor de las 20:00, luego de que drones no identificados sobrevolaran el complejo presidencial, lo que activó un amplio operativo de seguridad.
Según fuentes citadas por la agencia EFE, efectivos de las fuerzas de seguridad realizaron “disparos de forma disuasiva” para resguardar el área y evitar posibles amenazas, y aclararon que no se produjo ningún enfrentamiento armado. Las mismas fuentes señalaron que, pese a la tensión inicial, la situación quedó “bajo control” y que el país “se encuentra en total tranquilidad”.
Testigos presenciales relataron escenas de pánico en el casco histórico de la capital venezolana. Numerosos motoristas y peatones buscaron refugio en comercios y portales cercanos al palacio presidencial, mientras se desplegaban vehículos blindados y efectivos armados en todo el perímetro.
Como medida preventiva, las sedes de los principales ministerios ubicados en el centro de Caracas fueron evacuadas y el Palacio de Miraflores fue completamente acordonado. Hasta el momento, el Gobierno no informó oficialmente sobre el origen ni la finalidad de los drones que sobrevolaron la zona, aunque indicaron que el episodio permanece bajo investigación y estricta vigilancia.
En paralelo, la Casa Blanca confirmó que está al tanto de los reportes de disparos en Venezuela y aseguró que sigue de cerca la situación, aunque subrayó que Estados Unidos “no está involucrado” en los hechos registrados en Caracas.
El incidente ocurrió pocas horas después de que Delcy Rodríguez jurara como presidenta encargada de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar estadounidense en Caracas y en tres estados vecinos. Rodríguez, hasta entonces vicepresidenta, fue designada por orden del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y se convirtió en la primera mujer en la historia del país en asumir el Poder Ejecutivo.
Durante la sesión parlamentaria, la nueva mandataria expresó su rechazo a lo que calificó como “el secuestro de nuestros héroes, los rehenes en Estados Unidos”, en referencia a Maduro y Flores. La Asamblea Nacional le brindó respaldo político y ratificó a Jorge Rodríguez como su presidente, consolidando el nuevo esquema de poder en medio de una de las crisis institucionales más graves de la historia reciente de Venezuela.




