Calles convertidas en ríos, autos cubiertos por el agua y árboles caídos marcaron la mañana de este viernes en Tucumán. El temporal golpeó con fuerza al Gran San Miguel y sus alrededores, donde el agua cayó de manera sostenida durante dos horas. El impacto fue tal que, en algunas zonas, llovió casi el 50% del promedio mensual de febrero.
En localidades como Yerba Buena y Tafí Viejo, se acumularon unos 80 milímetros de lluvia. El observador meteorológico Cristofer Brito explicó que esto equivale a 80 litros de agua por metro cuadrado. «El promedio mensual ronda los 170 milímetros, lo que permite dimensionar la magnitud de lo ocurrido», precisó el especialista.
Ríos y canales al límite
La intensidad de la tormenta puso a prueba el sistema de desagües. El Canal Sur llegó a colmarse por completo, generando preocupación en los barrios linderos. Ramón Imbert, director de Defensa Civil, confirmó que las zonas más afectadas se encuentran en el piedemonte.
A pesar de la magnitud del fenómeno, solo se requirió la evacuación de dos familias en Tafí Viejo por riesgo de desprendimiento en un canal. También se registraron desbordes de arroyos en El Chañar, El Sunchal y Sierras de Medina, donde se asistió a un total de 10 familias afectadas por el barro y los escombros.
El pronóstico: suelos saturados y nuevas alertas
La preocupación persiste debido a que los suelos ya no tienen capacidad de absorción. Brito anticipó que la inestabilidad continuará hasta hoy a la siesta, con una mejora paulatina hacia la noche. Sin embargo, el alivio será breve.
Para mañana domingo se prevén chaparrones aislados, mientras que entre la noche del lunes y la madrugada del martes se espera un nuevo episodio de tormentas fuertes. El meteorólogo Juan Minetti coincidió en el diagnóstico y advirtió sobre la continuidad del mal tiempo. Defensa Civil mantiene la alerta amarilla y recomienda a la población no exponerse y estar atenta a los comunicados oficiales.




