La temperatura del agua en Mar del Plata alcanzó los 20 grados, una cifra que se ubica casi dos grados por encima del promedio histórico de diciembre y que entusiasma a turistas y prestadores turísticos en el arranque de la temporada de verano.
Las mediciones más recientes fueron realizadas en las playas de Punta Mogotes, un sector que suele registrar temperaturas del mar levemente más altas que otros puntos de la costa marplatense y que, por ese motivo, figura entre los balnearios más elegidos por los visitantes.
Según los registros de los últimos diez años, la temperatura promedio del mar en diciembre ronda los 18,2°C, por lo que el valor actual representa una anomalía positiva para esta época del año. Incluso, especialistas no descartan que durante enero puedan superarse marcas históricas.
De acuerdo con el relevamiento oficial, el récord de temperatura del mar para esta fecha se registró en 2013, cuando el agua llegó a los 21°C, mientras que el valor más bajo reciente fue en 2024, con 17,3°C. En el historial de Punta Mogotes, la temperatura mínima del agua en diciembre fue de 15,4°C, y la máxima alcanzó los 21,3°C.
Durante la temporada alta —que se extiende de enero a marzo— el mar suele mantenerse por encima de los 20°C, una condición considerada ideal para el ingreso al agua y para estadías prolongadas en la playa.
En términos estacionales, los promedios históricos del agua en Punta Mogotes son los siguientes:
- Invierno: 11,2°C
- Primavera: 13,3°C
- Verano: 19,9°C
- Otoño: 18°C
Estos valores confirman que el aumento registrado en los últimos días se inscribe dentro de un escenario típico de plena temporada, aunque con marcas superiores a lo habitual para diciembre.
El mar más templado suele ser un factor determinante para la llegada de turistas. Mar del Plata y la costa atlántica argentina se caracterizan por tener aguas más frías que otros destinos internacionales, por lo que este incremento aparece como un atractivo adicional para quienes eligen vacacionar en el país.
En particular, Punta Mogotes vuelve a posicionarse como una de las playas preferidas, y el aumento de la temperatura del agua podría favorecer una mayor permanencia de los bañistas y un mejor aprovechamiento de los días de playa en el inicio del verano.




