La investigación por la brutal agresión a Patricio Ledezma (19) a la salida del boliche La Cañada entra en una fase de definiciones. Santiago Bagne, uno de los jóvenes imputados por el ataque en patota, declarará por primera vez ante la Justicia. El testimonio es esperado con ansiedad: se prevé que identifique con nombre y apellido a quienes participaron de la gresca que terminó con la víctima hospitalizada.
El caso, que conmocionó a la villa veraniega este enero, tiene a Bagne y a César Máximo Carreras en la mira de la fiscalía de Gerardo Salas. Tras un breve paso por el penal de Benjamín Paz, ambos recuperaron la libertad, pero la causa sigue sumando tensión tras la presentación espontánea de otros tres jóvenes: Belisario Iturbe, Mariano Costa Rojano y Santiago Fernández.
La estrategia: «Entró a separar»
Bagne, asesorado por sus abogados Macario Santamarina y Gonzalo Azcárate, se sentará frente al fiscal para dar su versión de los hechos. Según adelantó su defensa, el joven reconocerá que hubo un incidente previo dentro del local bailable, pero sostendrá una postura firme: él no golpeó a Ledezma.
“Va a exponer lo que realmente ocurrió. Su intención fue separar y resguardar a la víctima”, afirmaron sus representantes, quienes incluso evalúan pedir el sobreseimiento tras la audiencia.
Un dato que pesa en el expediente es que Bagne habría sido el único de los acusados que se contactó con la víctima después del ataque para pedirle disculpas y ponerse a su disposición.
Cara a cara con los videos
Durante la declaración, los investigadores le exhibirán registros fílmicos de las cámaras de seguridad y de celulares. Aquí radica el punto más crítico para el resto del grupo: se espera que Bagne identifique a los otros partícipes. Al haber compartido la escolaridad desde el jardín de infantes hasta el secundario, el vínculo entre los involucrados es estrecho, lo que termina con el hermetismo que reinaba en la causa.
Desde la querella, representada por José María Molina, aguardan que este testimonio sea el hilo conductor para desenterrar la verdad detrás de una noche que casi termina en tragedia. Mientras tanto, el fiscal Salas analiza de forma integral una montaña de pruebas y testimonios cruzados que, por ahora, mantienen el final de esta historia bajo total incertidumbre.




