El INDEC finalizará en los próximos meses la actualización de la canasta de bienes y servicios que utiliza para medir la inflación. El nuevo esquema incorporará servicios digitales como plataformas de streaming y ajustará las ponderaciones según los hábitos de consumo relevados en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares de 2018. Esta revisión reemplazará la actual canasta, basada en datos de 2004, y busca reflejar con mayor precisión el comportamiento económico de los argentinos.
Marco Lavagna, director del organismo, explicó que el cambio responde a la necesidad de modernizar la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) sin alterar significativamente los resultados: la diferencia estimada será de apenas 0,1 o 0,2 puntos porcentuales. El nuevo diseño contempla variaciones regionales y reconoce el peso creciente de la telefonía móvil frente al teléfono fijo, además de la mayor participación de servicios en áreas urbanas.

La implementación oficial se prevé para después de las elecciones o a comienzos de 2026, con el objetivo de preservar la comparabilidad anual de los datos. Mientras tanto, el INDEC testea la nueva canasta en paralelo con la actual. Lavagna destacó que el cambio no afectará la medición de la pobreza ni la canasta básica alimentaria, y defendió la independencia técnica del organismo frente a las tensiones políticas y salariales que atraviesa.