El escándalo por la agresión denunciada por Felipe Contepomi contra el jugador inglés Tom Curry suma un nuevo capítulo. Tras la denuncia del entrenador de Los Pumas, Six Nations inició un procedimiento formal solicitando a la Rugby Football Union (RFU) la entrega de las grabaciones del circuito cerrado de cámaras del túnel de Twickenham, donde supuestamente ocurrió el contacto físico.
Se busca esclarecer la gravedad del incidente
La investigación apunta a determinar si el gesto de Curry, que Contepomi describió como un “pequeño golpe” en medio de un intercambio verbal, justifica sanciones disciplinarias. Las imágenes podrían confirmar la versión del entrenador argentino y definir si el jugador inglés debe enfrentar medidas por parte de World Rugby. Además, la RFU se expone a posibles apercibimientos si se detecta alguna irregularidad en la gestión del incidente.
Reacciones de los protagonistas
Contepomi insistió en que la acción de Curry, aunque no fue un golpe fuerte, constituye un gesto intimidatorio fuera de lugar en el rugby profesional. “Al menos debería existir humildad para reconocer un error. Él fue en la dirección opuesta”, señaló. Por su parte, Steve Borthwick, entrenador de Inglaterra, reconoció el incidente, aunque defendió al ala: “Su carácter es impecable y es un fantástico compañero de equipo”.
Impacto en el partido y el equipo argentino
El caso también se cruza con la lesión de Juan Cruz Mallía, jugador de Los Pumas, quien sufrió una rotura del ligamento cruzado tras un tackle de Curry que no fue revisado por el TMO. Contepomi cuestionó la falta de revisión y la diferencia de criterios que perjudican al equipo.
El siguiente paso de la investigación
El futuro de Curry y de la RFU dependerá de la claridad de las imágenes y del análisis de las autoridades disciplinarias de Six Nations. Si se confirma la agresión, el jugador inglés podría ser suspendido y la unión inglesa sancionada.
Esta novedad agrega un capítulo relevante al escándalo que ya había despertado polémica en el mundo del rugby y mantiene en alerta tanto a los seguidores de Los Pumas como a los del rugby europeo.




