El balance del fin de semana largo de Carnaval en Tucumán dejó al descubierto una realidad crítica en las rutas y calles de la provincia. El Dr. Mario Sardón Traverso, director del Hospital Padilla, informó que el centro sanitario asistió a un promedio de 321 personas en apenas cuatro días. Este número evidencia el impacto directo de la imprudencia y la falta de protección en los siniestros viales que marcaron la jornada festiva.
Tragedia en las rutas y víctimas jóvenes
La violencia de los impactos durante el feriado se cobró la vida de dos mujeres jóvenes, quienes fallecieron a los pocos minutos de ingresar a la guardia del nosocomio. El domingo 15 de febrero se registró la muerte de una joven tras un violento choque entre dos motocicletas, mientras que el lunes 16 otra mujer perdió la vida luego de que el automóvil en el que se trasladaba colisionara contra un poste de luz en la zona de San Pablo.
A estas muertes se suma la situación desesperante de tres pacientes que actualmente luchan por su vida bajo asistencia respiratoria mecánica. Dos mujeres permanecen internadas en la unidad de terapia cerrada y un hombre, trasladado de urgencia desde Colalao del Valle tras un siniestro en la vía pública, se encuentra en estado reservado en la guardia mayor.
La desidia en el interior y la falta de casco
El director del Hospital Padilla fue tajante al señalar que la mayoría de los ingresos corresponden a accidentes de motos protagonizados por conductores que no utilizaban el casco reglamentario. Aunque se registró una leve disminución de siniestros dentro del radio de San Miguel de Tucumán, el escenario en el interior de la provincia es alarmante y representa la mayor preocupación para las autoridades sanitarias.
Sardón Traverso advirtió que los siniestros en las localidades del interior se están incrementando bajo un patrón común de falta de medidas mínimas de seguridad. La mayoría de estos pacientes llegan con cuadros de politraumatismos graves que requieren el uso inmediato de tecnología de terapia intensiva, la cual fue reforzada recientemente en la guardia del hospital para intentar salvar vidas ante esta ola de desidia al volante.




