El Gobierno nacional reglamentó la Ley de Inocencia Fiscal y puso en funcionamiento el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG), un esquema voluntario que busca facilitar la incorporación al sistema formal de ahorros no declarados, incluidos los denominados “dólares del colchón”. Desde el Ejecutivo aseguran que se trata del “blanqueo más grande de la historia”, al priorizar el cumplimiento fiscal a futuro y reducir los controles sobre el pasado.
La medida apunta a incentivar la bancarización y ampliar la base de contribuyentes, con un enfoque centrado en la declaración y el pago de impuestos “hacia adelante”, sin indagar en el origen previo del patrimonio, salvo en casos puntuales.
A quiénes alcanza el nuevo régimen
El Régimen Simplificado de Ganancias está dirigido a personas humanas con ingresos anuales de hasta $1.000 millones y un patrimonio de hasta $10.000 millones, evaluados año a año durante los últimos tres ejercicios fiscales. Quedan excluidos los grandes contribuyentes, que continuarán bajo el esquema tradicional de fiscalización.
La adhesión es voluntaria y quienes opten por este régimen accederán a un sistema más ágil, con menos controles y declaraciones juradas precargadas por parte del organismo recaudador ARCA.
Menos controles y “efecto liberatorio”
Uno de los puntos centrales de la reglamentación es el llamado “efecto liberatorio”. Según lo establecido, si el contribuyente se adhiere al régimen, presenta la declaración jurada y paga en término, ARCA no podrá reabrir revisiones sobre ese período fiscal ni sobre ejercicios anteriores.
La fiscalización se limitará exclusivamente a los ingresos declarados y a las deducciones admitidas, sin analizar consumos personales ni variaciones patrimoniales, excepto en casos de discrepancias relevantes o situaciones específicas como el uso de facturas apócrifas.
Desde el Gobierno explicaron que el objetivo es dar previsibilidad y reducir la presión fiscal retrospectiva. “Es una forma de tributar en la que no se te van a pedir explicaciones por tu patrimonio ni por tus gastos personales”, indicaron fuentes oficiales.
Uso de ahorros no declarados
La reglamentación también establece las condiciones para operar con fondos no declarados. Los ahorros deberán ingresar al sistema financiero, ya sea en el origen o en el destino de la operación. Esto incluye, por ejemplo, depósitos en cuentas propias o transferencias directas al vendedor en una compraventa.
En paralelo, se actualizaron los umbrales de información bancaria: operaciones de hasta $10 millones mensuales no generarían reportes automáticos a ARCA, lo que representa un cambio significativo en el esquema de control vigente.
Cambios en sanciones y delitos tributarios
El decreto reglamentario actualiza además el régimen de sanciones formales, con un fuerte aumento nominal de las multas. Sin embargo, incorpora un mecanismo gradual: antes de aplicar sanciones, el organismo deberá emitir recordatorios y otorgar plazos para regularizar la situación.
También se elevaron los umbrales del Régimen Penal Tributario. La evasión simple, por ejemplo, pasará a considerarse delito a partir de los $100 millones, entre otras modificaciones orientadas a concentrar el control en casos de mayor envergadura.
Con la reglamentación ya en vigencia, el Gobierno apuesta a que el nuevo esquema funcione como una herramienta para formalizar ahorros, ampliar la recaudación y reducir la litigiosidad, en un contexto de fuerte reordenamiento del sistema tributario.




