La oposición logró este miércoles en la Cámara de Diputados dar media sanción a un proyecto que apunta a reforzar y garantizar el financiamiento de las universidades nacionales. Fue la primera votación de una mega sesión incómoda para la Casa Rosada que también incluye en el temario la declaración de emergencia en pediatría -por la crisis del hospital Garrahan- y las iniciativas patrocinadas por los gobernadores para coparticipar el impuestos los combustibles líquidos y para repartir de forma automática los Aportes del Tesoro Nacional.
La oposición consiguió 158 votos afirmativos, con 75 rechazos y 5 abstenciones. Como hubo 18 ausentes, no se alcanzó una mayoría especial de dos tercios por apenas un voto, lo que puso en evidencia el amplio apoyo que cosechó la iniciativa y deja a la oposición en una buena posición para insistir ante un eventual veto presidencial. El grueso de los votos afirmativos lo aportaron Unión por la Patria, Democracia para Siempre, Encuentro Federal, Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y la UCR.
Desde un comienzo, los libertarios rechazaron el proyecto bajo el argumento de que el costo fiscal era demasiado alto y pondría en riesgo el superávit fiscal, piedra fundamental de todo el plan económico. De hecho, el presidente Milei ya vetó una iniciativa similar el año pasado.

Entre las curiosidades de la votación se destacaron el apoyo al proyecto de los tres diputados tucumanos del bloque Independencia, que respondel al gobernador Osvaldo Jaldo, quien atravisa algunas tensiones con la Casa Rosada. En cambio, los dos diputados del radicalismo cercanos al gobernador Alfredo Cornejo (Pamela Verasay y Lisandro Nieri) se ausentaron.
En tanto, los tres diputados salteños de Innovación Federal votaron a favor a pesar de que ninguno estuvo presente para el quórum al inicio de la sesión.
El PRO tuvo una notable ausente: Silvia Lospennato. También hubo tres abstenciones (Germana Figueroa Casas, Karina Bahcey y Ana Clara Romero) y tres votos positivos: los larretistas Héctor Baldassi y Álvaro González, y Sofía Bambrilla, cercana al gobernador correntino Gustavo Valdés.