En una jugada relámpago que redefine el mapa del poder industrial en el Norte, Santiago Blaquier avanza en la construcción de un polo productivo propio en nuestra provincia. Tras la histórica compra del Ingenio Concepción a finales de 2025, el empresario ahora tiene la mira puesta en el sur tucumano: negocia la adquisición del Ingenio La Trinidad por unos u$s40 millones.
Un corredor industrial de escala regional
La operación, que ya cuenta con una carta de intención firmada, se canaliza a través de Ingenios de Tucumán SA, la sociedad que Blaquier fundó tras renunciar al directorio de Ledesma en diciembre pasado. De concretarse, el nuevo holding integrará a dos de los colosos de la provincia, alcanzando una molienda anual de 5,5 millones de toneladas de caña y garantizando 1.600 empleos directos.
A diferencia del modelo jujeño de su familia, la apuesta de Blaquier es la densidad territorial. Al concentrar sus activos en el corazón del principal cluster azucarero del país, busca reducir costos logísticos y potenciar la producción de bioetanol y energía solar, replicando modelos de eficiencia vistos en Brasil.
El contraste: expansión propia vs. crisis en Ledesma
El despliegue inversor de Blaquier en Tucumán ocurre en un momento de fuerte turbulencia para la empresa familiar en Jujuy. Ledesma registró pérdidas netas por casi $25.000 millones en el último semestre, golpeada por las altas tasas y la devaluación.
Mientras la compañía histórica atraviesa un proceso de ajuste operativo, Santiago Blaquier —junto a su socio operativo Martín Franzini (ex Ledesma)— detectó en Tucumán una oportunidad de oro: activos estratégicos, infraestructura especializada y una cercanía clave a los puertos que Jujuy no posee.
Un cambio de era en el Norte
Por primera vez en un siglo, la expansión azucarera de la estirpe Blaquier no ocurre bajo el sello de Ledesma, sino por fuera de él. Este «desprendimiento» societario marca un hito generacional y posiciona a Ingenios de Tucumán SA como un jugador que, en pocos meses, ha logrado la masa crítica necesaria para sentarse en la mesa de los grandes.
Si la firma por La Trinidad se concreta en las próximas semanas, Tucumán no solo consolidará su liderazgo con el 60% de la molienda nacional, sino que será el escenario de un nuevo modelo de negocio: ingenios más grandes, integrados y tecnificados.




