La Justicia de Santa Fe imputó este lunes a la novia de Jeremías Monzón, el adolescente que había desaparecido en Santo Tomé y fue hallado asesinado a puñaladas en una fábrica abandonada. La joven, de 16 años, fue acusada como coautora del homicidio y continuará detenida con prisión preventiva.
La imputación se realizó en una audiencia a puertas cerradas en los Tribunales santafesinos. Tras la atribución de cargos, la adolescente —identificada como M.A.— fue trasladada a un centro especializado para menores en conflicto con la ley penal, en la ciudad de Rosario.
Otro menor involucrado
Además, un adolescente de 14 años también fue imputado como partícipe del crimen, aunque no se avanzará con una acción penal en su contra por tratarse de un menor no punible. En estos casos, la Justicia puede atribuir participación, pero no aplicar sanciones penales debido a la edad.
El fiscal Francisco Cecchini indicó a la salida de la audiencia que habrían intervenido al menos tres personas en el hecho.
“Dos tenemos la certeza de que son menores de edad. La tercera todavía no ha sido definitivamente individualizada ni está incorporada al proceso”, explicó.
Un crimen con agravantes
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, el asesinato fue calificado como homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, por ensañamiento y alevosía. Además, los investigadores creen que el crimen ocurrió el mismo día en que Jeremías fue denunciado como desaparecido, el jueves 18 de diciembre.
El reclamo de la familia
Tras la audiencia, Virginia Monzón, tía de la víctima, expresó su dolor y exigió justicia.
“No queremos que ninguna otra madre tenga que pasar por lo que pasamos nosotros. Tuvimos que reconocer un cuerpo abandonado, tirado. Pedimos que esta gente quede encerrada de por vida”, dijo en declaraciones a TN.
Cómo comenzó la investigación
Cuando la familia denunció la desaparición de Jeremías, informó que el adolescente había salido a encontrarse con su novia, quien hoy está imputada. Esa información fue clave para que la Justicia enfocara la investigación en el entorno cercano de la víctima.
Durante la madrugada del viernes se realizaron cuatro allanamientos y se secuestraron varios teléfonos celulares, que ahora están siendo peritados. A partir de esos dispositivos, los investigadores buscan reconstruir la relación entre Jeremías y los acusados y establecer el móvil del crimen.




