La llegada de Kevin López a la Ciudadela no es una transferencia más. El volante viene de jugar la última temporada en el histórico rival, Atlético Tucumán, lo que ya de por sí genera un clima especial entre los hinchas. Sin embargo, lo que más ruido hace en el ambiente futbolístico es el caótico camino que recorrió el jugador en las últimas semanas antes de desembarcar en el equipo de la dupla técnica.
Tras finalizar su ciclo en el «Decano», López regresó a Independiente con la intención de ganarse un lugar. Ante la falta de espacio en el «Rojo», el jugador comenzó a buscar destino y protagonizó un papelón institucional que se volvió viral. Primero cerró su llegada a Colón de Santa Fe, donde incluso fue presentado informalmente. Sin embargo, una oferta de último momento de Instituto de Córdoba cambió sus planes.
El desplante que lo dejó «sin el pan y sin la torta»
El conflicto estalló cuando el volante intentó presionar a la dirigencia del «Sabalero» para que igualaran la oferta económica de los cordobeses. La respuesta de Colón fue tajante: retiraron el ofrecimiento y publicaron un mensaje lapidario en redes sociales: «Con Colón no se jode». El escándalo escaló cuando los dirigentes de Instituto, al enterarse de la actitud del jugador con el club santafesino, decidieron dar marcha atrás con su contratación para evitar conflictos éticos.
En cuestión de horas, López se quedó sin club en Santa Fe y sin club en Córdoba. En ese contexto de incertidumbre, se especuló con un posible regreso a Atlético Tucumán, pero finalmente fue San Martín quien aceleró las gestiones para quedarse con sus servicios.
Un «problema» con talento para el mediocampo
Desde lo deportivo, nadie duda de las condiciones de López. Su paso por Quilmes y Defensa y Justicia demostró que es un volante central con buen pie y visión de juego. El desafío para San Martín será gestionar el aspecto anímico y disciplinario de un jugador que llega con la presión de haber jugado en el clásico rival y con el estigma de su reciente conflicto contractual.
La dirigencia del «Santo» apuesta a que el jugador encuentre en Tucumán la estabilidad que no tuvo en el verano. López llega a préstamo desde Avellaneda con la misión de ser el eje del equipo. Ahora, la pelota la tiene él: deberá transformar los murmullos y las críticas en rendimiento dentro del campo para ganarse a una hinchada que lo mirará con lupa desde el primer minuto.




