Luca Arfaras comienza a trazar un nuevo capítulo en su recorrido dentro del fútbol profesional. El atacante de Estudiantes de La Plata, con vínculo firmado hasta 2027, se dispone a asumir un reto que puede resultar determinante en su proyección: su incorporación a San Martín para disputar la competitiva Primera Nacional.
Surgido en Tiro Federal de Chascomús, su ciudad de origen, dio el salto a las juveniles del “Pincha” a temprana edad. En el club platense fue creciendo de manera sostenida, avanzando por cada división hasta que en julio de 2025 rubricó su primer contrato como profesional. El acuerdo, por dos años y medio, significó un fuerte respaldo institucional a un delantero que evidenciaba progreso constante.
A lo largo de la temporada 2025 sumó 32 encuentros en la categoría Proyección —16 en el Apertura y 16 en el Clausura— y aportó seis goles. Más allá de las cifras, su regularidad y presencia continua dentro de un plantel exigente lo consolidaron como una pieza ofensiva a tener en cuenta dentro del esquema formativo de Estudiantes.
Arfaras se caracteriza por su potencia física y versatilidad en ataque. Puede actuar como nueve de área o desplazarse por las bandas. Cuenta con recursos para asociarse, atacar espacios y jugar de espaldas, virtudes que encajan en equipos dinámicos y verticales en los metros finales. Ese perfil fue uno de los aspectos que sedujo al conjunto tucumano, que busca potenciarlo en una categoría intensa y de permanente fricción como la Primera Nacional.
Su desembarco se produce en medio de un mercado en el que San Martín reforzó el frente ofensivo. Ya se habían incorporado Facundo Pons, quien asoma como centrodelantero titular, y luego se sumaron Diego Diellos y Lautaro Ovando. En ese contexto, el joven atacante afrontará una competencia interna exigente, donde cada oportunidad deberá ganarse en el campo.
En las próximas horas viajará a Tucumán para integrarse al plantel y quedar a disposición del cuerpo técnico. El objetivo será adaptarse con rapidez y comenzar a sumar minutos en el torneo oficial. Para un futbolista de 20 años, dejar el ámbito formativo y medirse en el ascenso implica una prueba de carácter y una oportunidad clave de crecimiento.
En Chascomús, su avance genera orgullo. Un jugador formado en el ámbito local continúa dando pasos firmes en el profesionalismo y representará a su ciudad en uno de los torneos más exigentes del ascenso argentino.
Con contrato vigente en Estudiantes hasta 2027, esta etapa en Tucumán aparece como un movimiento estratégico para ganar rodaje y experiencia. Para San Martín, en tanto, significa incorporar juventud, energía y proyección a un plantel que apunta alto.
El escenario está planteado. Para Arfaras, será el momento de demostrar que su primer contrato profesional fue apenas el inicio y que sus condiciones pueden transformarse en un aporte decisivo en una categoría que no concede ventajas.




