En un movimiento que sacudió el tablero político del Norte Grande, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, y su vice, Antonio Marocco, se sometieron este miércoles a una rinoscopía en tiempo real. La práctica médica, realizada frente a cámaras y transmitida en vivo, arrojó un resultado negativo para el mandatario. Con un rotundo «impecable» al ver las imágenes de su tabique en los monitores, Sáenz no solo mostró su estado de salud, sino que lanzó un guante que ya cruza la frontera hacia territorio tucumano.
La demostración se dio durante el lanzamiento del sistema de salud digital SAFESA. Sin embargo, el trasfondo es puramente institucional: el cumplimiento del DNU N.º 32/2026. Esta norma obliga a los funcionarios de los tres poderes del Estado salteño a realizarse controles toxicológicos periódicos. Al poner el cuerpo ante las cámaras, Sáenz buscó validar una medida que apunta a la transparencia y la idoneidad, desafiando a legisladores e intendentes a imitar su gesto para garantizar la confianza de la ciudadanía.
¿Se animará la política tucumana a «poner la nariz»?
Mientras en Salta la rinoscopía se vuelve ley, en Tucumán la pregunta flota pesada en el aire: ¿están dispuestos nuestros funcionarios a someterse a un examen similar? Aunque en la provincia han existido proyectos de «Ficha Limpia» y debates sobre la transparencia, la idea de controles toxicológicos obligatorios y públicos sigue siendo un tema tabú para gran parte del arco político local.
El gesto de Sáenz pone en una situación incómoda a sus pares regionales. Si la idoneidad para ejercer un cargo público incluye la aptitud psicofísica y la ausencia de consumos problemáticos, la presión social podría empezar a presionar sobre la Legislatura tucumana. Por ahora, el silencio domina los despachos de Casa de Gobierno, pero el antecedente salteño ya instaló un estándar difícil de ignorar: la transparencia ya no solo se declara, sino que se muestra en una pantalla.
SAFESA: El motor tecnológico detrás del gesto
Más allá de la repercusión política, el ministro de Salud salteño, Federico Mangione, destacó que el examen fue posible gracias a la nueva plataforma SAFESA. Este sistema centraliza la información clínica y permitirá que especialistas realicen diagnósticos remotos en el interior profundo de Salta. Actualmente, el programa funciona como prueba piloto en Cerrillos y La Merced, con la meta de cubrir toda la provincia en menos de un año.
La jornada cerró con una convocatoria pública de Sáenz a todos los jefes comunales y representantes del Poder Judicial para que se sumen a la iniciativa. Con la tecnología como aliada y la opinión pública expectante, Salta ha iniciado un camino que tarde o temprano obligará a la política de las provincias vecinas a definir su postura: transparencia total o el resguardo de la privacidad de los despachos.



