Un joven de 27 años, conocido en el ambiente delictivo de la zona norte como «Amarillo», terminó tras las rejas luego de un audaz robo en una vivienda deshabitada. El delincuente creyó que la propiedad de calle 25 de Mayo al 2200, al estar en venta, era el blanco perfecto, pero no contó con que las cámaras de seguridad de la cuadra registrarían cada uno de sus movimientos.
El botín: hasta la grifería
El hecho ocurrió en la madrugada del pasado jueves 12 de febrero. Según la acusación de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos II, «Amarillo» no actuó solo: junto a un cómplice que todavía es buscado, violentaron las ventanas de la casa para entrar.
Una vez adentro, se tomaron el tiempo necesario para desmantelar la propiedad. Se llevaron un juego de baño completo, toda la grifería, rejas y varios objetos de valor. Para los investigadores, los sujetos actuaron con total impunidad, aprovechando la soledad de la noche y su conocimiento del barrio.
Un allanamiento clave
La suerte de «Amarillo» se terminó a la mañana siguiente. Un vecino notó las ventanas rotas y, al revisar sus cámaras de seguridad, reconoció de inmediato al sospechoso, quien vive a pocas cuadras de allí.
Con el video como prueba irrefutable, la fiscalía dirigida por Susana Cordisco ordenó un allanamiento relámpago el viernes en la casa del imputado. Allí, la Policía encontró todos los elementos robados, lo que derivó en su inmediata detención.
26 días a la sombra
Este domingo, la auxiliar de fiscal Florencia Cocimano solicitó la prisión preventiva del acusado por el delito de robo simple. El MPF argumentó que, al vivir tan cerca de las víctimas y testigos, existía un riesgo real de que intentara amedrentarlos.
La Justicia hizo lugar al pedido y dictó la preventiva por 26 días. Mientras «Amarillo» permanece en una celda hasta el 13 de marzo, la Policía intensifica la búsqueda para dar con su cómplice.




