La madrugada del lunes se convirtió en pesadilla para un mayorista de golosinas. Un delincuente que aparentemente actuó solo ingresó al comercio y se llevó casi 30 millones de pesos. La maniobra dejó a 40 empleados entre directos e indirectos en jaque.
Héctor Neme, propietario del negocio, relató con alarma: “Entre las 4:30 y las 5:30 entró una persona a mi comercio y robó una gran cantidad de dinero. Esto afecta el funcionamiento de mi negocio y la capacidad de cumplir con mis empleados y proveedores. Pedimos a las autoridades que intervengan, y especialmente al gobernador Jaldo”.
Las cámaras de seguridad registraron al ladrón cuando entró a las 4:34 de la mañana, pero cubrió su rostro con la capucha de la campera y se puso las manos frente a la cara, intentando no ser identificado. Permaneció casi media hora dentro del comercio, hasta que salió a las 5:01, captado nuevamente por otra cámara al abandonar el lugar.
El delincuente parecía conocer perfectamente el local. Sabía por dónde entrar para evitar ser detectado plenamente por las cámaras, lo que evidencia una planificación precisa. “Todo el mundo me conoce en Famaillá y esto nos golpea a todos”, aseguró Neme.
El comerciante difundió un video que se viralizó rápidamente en redes sociales. En él cuenta con detalle el robo y pide ayuda a las autoridades. Mientras tanto, el comercio evalúa reforzar la seguridad y adoptar medidas para evitar un nuevo ataque.
El caso generó fuerte repercusión en Famaillá, donde comerciantes expresaron preocupación por la inseguridad y reclamaron mayor presencia policial, ante un hecho que dejó al descubierto la vulnerabilidad de los comercios durante la madrugada.



