Lo que parecía el inicio habitual de una semana de trabajo terminó convirtiéndose en una jornada atravesada por la autocrítica y el análisis profundo. Tras la derrota frente a Vélez en Liniers por la cuarta fecha del Torneo Apertura, Juan Román Riquelme se hizo presente en el predio de Ezeiza y mantuvo una reunión con referentes del plantel profesional.
La práctica no estaba prevista. Sin embargo, Claudio Úbeda decidió convocar al grupo en turno vespertino para realizar tareas regenerativas. En ese contexto apareció el presidente xeneize, que primero dialogó con el cuerpo técnico y luego pidió hablar con los jugadores más influyentes del equipo.
El eje de la charla
En el encuentro participaron referentes como Agustín Marchesín, Leandro Paredes, Miguel Merentiel, Edinson Cavani y Ander Herrera. Según trascendió, Riquelme puso el foco en un tema que viene siendo recurrente durante su gestión: la imagen de Boca cuando juega fuera de la Bombonera.
El contraste es evidente. En lo que va del torneo, el equipo ganó sus compromisos como local, pero cayó ante Estudiantes en La Plata y frente a Vélez en Liniers, ambos partidos con rendimientos por debajo de lo esperado. Más allá del resultado ajustado, la preocupación radica en la actitud y el funcionamiento colectivo.
El mensaje fue claro: Boca debe competir de la misma manera en cualquier escenario, sin diferencias marcadas entre jugar en casa o de visitante.
Respaldo al cuerpo técnico
Uno de los puntos salientes de la reunión fue el respaldo explícito del plantel hacia Claudio Úbeda. No es la primera vez que Riquelme interviene tras un golpe deportivo: en julio del año pasado ya había dialogado con el grupo luego de la eliminación en Copa Argentina.
Esta vez, las conclusiones internas fueron positivas. La dirigencia sostiene al entrenador y ahora el desafío es trasladar ese apoyo al rendimiento dentro del campo de juego.
En conferencia de prensa, Úbeda también asumió la responsabilidad:
“Boca tiene que salir a ganar en todos lados y jugar mucho mejor de lo que hicimos hoy”, expresó, dejando en claro que el rendimiento no estuvo a la altura.
El calendario que se viene
El llamado de atención llega temprano en la temporada. Boca recibirá a Platense y luego a Racing por el torneo local. Más adelante disputará los 32avos de final de la Copa Argentina ante Gimnasia de Chivilcoy y en marzo conocerá a sus rivales de la fase de grupos de la Copa Libertadores.
En el club no quieren repetir errores del pasado reciente, cuando una eliminación prematura en el plano internacional condicionó todo el año deportivo.
Buenas noticias en lo físico
En medio del clima de autocrítica, el cuerpo técnico recibió novedades alentadoras. Edinson Cavani podría volver a estar disponible si completa la semana sin inconvenientes. También evolucionan favorablemente Carlos Palacios y Lucas Janson, mientras que la molestia muscular de Juan Barinaga fue descartada como lesión de gravedad.
Boca inicia febrero con un mensaje interno claro: reacción inmediata. La temporada recién comienza, pero el margen de error en un club que pelea todo es mínimo.




