Un joven fue privado de su libertad luego de que se comprobara que había destruido la tobillera electrónica que le había sido colocada como parte de una medida judicial. El hecho ocurrió en las cercanías de la Comisaría Primera y generó una rápida reacción por parte del Poder Judicial, que ordenó su prisión preventiva ante el riesgo de fuga.
La tobillera, que había sido instalada apenas horas antes, fue cortada y arrojada, según indicaron fuentes judiciales. El dispositivo de seguimiento satelital quedó inutilizado, lo que impidió su monitoreo por parte de las autoridades. De acuerdo con los testimonios recabados, el joven habría manifestado su intención de arrojar el aparato al río, e incluso se habría ofrecido dinero a un técnico del área de monitoreo para evitar que se informara la situación.
Los cargos fueron formulados por el Ministerio Público Fiscal, que acusó al imputado de desobediencia judicial, daño agravado y cohecho pasivo. Las pruebas presentadas incluyeron actas oficiales, fotografías del Gabinete de Criminalística, informes técnicos y declaraciones de testigos.
Durante la audiencia, el juez de garantías dio por validados los cargos y resolvió dictar la prisión preventiva, destacando la gravedad de la conducta y el riesgo procesal que implicaba la actitud del joven. La medida fue considerada necesaria para garantizar el normal desarrollo del proceso judicial.
Este episodio ha sido calificado como insólito por fuentes cercanas a la investigación, y ha generado preocupación en torno al cumplimiento de las medidas alternativas a la prisión en la provincia.