Tras más de 12 horas de sesión, la Cámara de Diputados dio media sanción a la reforma laboral con 135 votos a favor y 115 en contra, sin abstenciones. El proyecto deberá regresar ahora al Senado para continuar su trámite parlamentario.
Los nueve representantes tucumanos estuvieron presentes en el recinto y fijaron postura en una votación que generó fuertes repercusiones políticas y sindicales.
El voto de los tucumanos
En contra del proyecto se pronunciaron Pablo Yedlin y Carlos Cisneros, ambos de Unión por la Patria.
En tanto, votaron a favor Gladys Medina, Elia Fernandez y Javier Noguera (Independencia); Soledad Molinuevo, Federico Pelli y Gerardo Huesen (La Libertad Avanza); y el radical Mariano Campero.
Repercusiones y tensión política
La discusión estuvo precedida por cuestionamientos públicos de dirigentes sindicales y referentes políticos, que en redes sociales anticiparon críticas hacia algunos legisladores tucumanos, especialmente aquellos vinculados al oficialismo provincial. Entre los más señalados figuró Javier Noguera, exintendente de Tafí Viejo.

Desde la CGT Tucumán también expresaron su rechazo a la iniciativa y apuntaron contra los diputados que acompañaron el proyecto, en un contexto de alta tensión política.
Durante el tratamiento en comisión, la diputada Natalia Zaracho protagonizó un cruce con Gerardo Huesen en una reunión conjunta de Legislación del Trabajo y Presupuesto, en medio de interrupciones y acusaciones cruzadas.
Con la aprobación en Diputados, la reforma laboral vuelve ahora al Senado, donde continuará un debate que ya genera fuerte impacto en el escenario político y sindical.




