Tras más de 14 horas de debate, el Senado de la Nación aprobó en general la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. La votación cerró con 42 votos afirmativos y 30 negativos, otorgándole media sanción al proyecto que ahora deberá continuar su tratamiento en la Cámara de Diputados.
En ese marco, los tres senadores por Tucumán adoptaron posturas diferentes frente a la iniciativa.
Cómo votaron los representantes de Tucumán
La senadora Beatriz Ávila votó a favor del proyecto en general, acompañando la postura de los bloques que respaldaron la propuesta oficialista.
Por su parte, Sandra Mendoza y Juan Manzur rechazaron la reforma y votaron en contra, alineándose con los sectores que cuestionan el alcance de los cambios propuestos en materia laboral.
El resultado dejó en evidencia la división política en la representación tucumana, en una discusión que generó fuerte tensión tanto dentro del recinto como en distintos sectores sociales.
Un proyecto con más de 20 modificaciones
La reforma llegó al recinto luego de intensas negociaciones con bloques dialoguistas y gobernadores. Para garantizar los votos necesarios, el Ejecutivo aceptó más de 20 modificaciones al texto original.
Entre los cambios más relevantes, se aseguró que no habrá reducción en el Impuesto a las Ganancias, punto clave para las provincias por su carácter coparticipable. También se mantuvieron los aportes patronales a las obras sociales y la continuidad del aporte solidario sindical, aspectos que habían generado resistencia en sectores gremiales.
Según el oficialismo, la norma apunta a dinamizar el mercado laboral, fomentar la contratación y reducir la litigiosidad. En cambio, desde la oposición y desde centrales sindicales advierten que podría implicar retrocesos en derechos laborales y ya anticiparon movilizaciones en rechazo a la iniciativa.
Continúa el tratamiento en particular
Tras la aprobación en general, el Senado avanzaba esta madrugada con la votación artículo por artículo, instancia en la que todavía podrían incorporarse modificaciones puntuales.
La media sanción marca un paso clave para el Gobierno en un contexto de alta conflictividad política y social, mientras el debate promete continuar en Diputados y en la calle.




