Llegar a fin de mes se convirtió en una misión imposible para miles de familias, y los números del Banco Central (BCRA) lo confirman con una frialdad que asusta: la morosidad en los créditos trepó al 9,3% al cierre de 2025. Es el nivel más alto registrado en los últimos 16 años y representa el triple de lo que se veía hace apenas doce meses.
El golpe al consumo familiar
El informe de bancos publicado este viernes no deja lugar a dudas. La crisis de los ingresos reales y el encarecimiento del crédito formaron un combo letal que pegó especialmente en:
- Préstamos personales: Casi el 12% de quienes sacaron un crédito hoy están en situación irregular.
- Créditos prendarios: Las cuotas de los autos se volvieron un dolor de cabeza difícil de sostener.
Este fenómeno muestra las tensiones de un consumo que creció a base de financiamiento, pero que se chocó de frente con una economía que empezó a frenarse.
¿Qué pasa con las empresas y el campo?
En el sector corporativo, la situación es distinta pero hay que seguirla de cerca. La mora en las empresas es de apenas el 2,5%. Sin embargo, en sectores fundamentales para nuestra región, como el comercio y la producción primaria, ya se ven las primeras señales de fragilidad en la cadena de pagos.
Un sistema con «espalda», pero bajo alerta
A pesar del récord de atrasos en las familias, los bancos todavía tienen margen de maniobra. El sistema cuenta con previsiones que cubren el 93% de las deudas en situación irregular. El gran desafío para este 2026 será ver si el crédito puede seguir creciendo sin que la montaña de deudas termine afectando la solidez de los bancos.




