La búsqueda de Alejandro “Pelaín” Nassif, el prófugo más buscado de Tucumán, continúa con máxima intensidad. Las autoridades evalúan ofrecer una recompensa para quienes puedan aportar información que permita dar con su paradero, mientras los operativos policiales se intensifican en distintos puntos de la provincia.
La semana pasada, efectivos de la Didrop Sur llegaron hasta su vivienda en Famaillá para un allanamiento, pero Nassif logró escapar segundos antes de que ingresaran. En el interior de la propiedad, los investigadores encontraron más de un kilo de cocaína, alrededor de $7 millones en efectivo, varias motocicletas utilizadas para el traslado de drogas y un sistema de cámaras de seguridad cuyo contenido podría aportar pruebas clave para la causa.
Paralelamente, se allanó la vivienda de su pareja, Silvia Rosconi, quien estaba empleada en la Legislatura provincial. Al tomar conocimiento del procedimiento y del secuestro de su teléfono, el vicegobernador y presidente subrogante de la Legislatura, Miguel Acevedo, ordenó su inmediata baja. Hasta el momento no trascendió qué legislador la había designado. El operativo llamó la atención de los efectivos por el complejo sistema de seguridad instalado en la propiedad, que incluye cámaras, alarmas y otros dispositivos de vigilancia.
Nassif ya había estado vinculado a la causa conocida como “narcopolicías”, un juicio polémico llevado adelante por la fiscal Mónica García Targa, del Centro Judicial Monteros. En aquella investigación surgieron indicios de su participación en la venta de drogas, aunque la justicia no profundizó la pesquisa en ese momento.
Fuentes cercanas a la causa no descartan que el prófugo haya recibido un aviso previo que le permitió escapar y mencionan posibles vínculos o contactos relacionados con su histórico clan familiar que operó en La Costanera. Además, según los investigadores, Nassif contaría con la asistencia de tres abogados, lo que podría haber facilitado maniobras legales que obstaculizan ciertas gestiones, aunque no impide que continúen las acciones judiciales.
Con la posible recompensa en evaluación, las autoridades esperan recibir información que permita localizarlo y avanzar en la causa, que combina narcotráfico y corrupción. El caso mantiene en alerta a toda la provincia, mientras los operativos se multiplican para dar con uno de los fugitivos más buscados de Tucumán.




