La Justicia rechazó este viernes el pedido de libertad condicional presentado por Eduardo Di Lella, ex secretario de Seguridad de Tucumán durante la gestión de José Alperovich, condenado por el encubrimiento del crimen de Paulina Lebbos. De este modo, el ex funcionario continuará cumpliendo su condena bajo el régimen de prisión domiciliaria.
La decisión se tomó en una audiencia realizada a primera hora de la mañana y estuvo a cargo de la jueza Ana María Iacono, quien analizó el planteo de la defensa basado en el tiempo ya cumplido de la pena, que es de seis años de prisión.
Durante el trámite judicial, la magistrada resolvió rechazar el pedido al considerar que Di Lella no cumplió con los requisitos legales obligatorios para acceder al beneficio. En ese sentido, no presentó el certificado de reincidencia actualizado ni un informe técnico de los organismos competentes que evalúe su situación ante una eventual libertad condicional.
En la audiencia, Di Lella estuvo asistido por un abogado oficial y optó por no hacer uso de la palabra cuando la jueza se lo ofreció. Su aspecto personal fue notoriamente distinto al de anteriores apariciones públicas.
El reclamo de la familia Lebbos
En la sala estuvo presente Alberto Lebbos, padre de la víctima, quien intervino tras la audiencia. Allí reiteró su pedido para que el condenado diga la verdad, en el marco del próximo juicio que buscará determinar si César Soto fue el autor del homicidio y si contó con apoyo para el encubrimiento por parte de Sergio Kaleñuk.
Lebbos recordó además que Di Lella nunca fue alojado en una comisaría ni en una unidad penitenciaria, ya que cumple su condena bajo prisión domiciliaria por razones de salud.
Si bien rechazó el planteo actual, la jueza Iacono dejó abierta la posibilidad de que el ex funcionario vuelva a solicitar la libertad condicional en el futuro, siempre que cumpla con todos los requisitos exigidos por la ley.
Lo que viene en la causa
En paralelo, el padre de Paulina confirmó que el 2 de marzo comenzará el juicio contra Soto y Kaleñuk por el homicidio de la joven. A casi dos décadas del crimen, la causa continúa avanzando tanto en el esclarecimiento del asesinato como en las responsabilidades vinculadas a su encubrimiento.




