Luego de la eliminación del arancel del 8% a las importaciones de celulares a principios de enero, los precios bajaron en promedio 2,1%. La reducción no fue generalizada, y se observa una marcada heterogeneidad entre marcas y gamas. Hay factores que indican que podrían observarse ajustes adicionales en los próximos meses.
Así surge de un informe de la Fundación Ecosur, de la Bolsa de Comercio de Córdoba. Al desagregar la evolución por segmento, los datos muestran comportamientos dispares según los equipos.
Los celulares de gama baja registraron una baja promedio del 2,6%, mientras que los de gama alta exhibieron una reducción más moderada, del 0,8%. En contraste, los dispositivos de gama media tuvieron un incremento del 1,3%.

El análisis por marca también revela diferencias significativas. Los celulares de Apple, los famosos IPhones, encabezaron las caídas, con una disminución promedio del 6,5%, seguidos por Samsung, cuyos precios retrocedieron un 3%, y por Motorola, con una baja del 1,6%.
En el extremo opuesto, Xiaomi fue la marca que anotó el mayor aumento, con una suba del 4,2% entre principios y fines de enero.
En términos generales, sobre un total de 320 productos relevados, 92 registraron bajas, 108 presentaron aumentos y 118 no mostraron variaciones en sus precios.

Durante el mismo período, el contexto macroeconómico no introdujo presiones adicionales sobre los valores: el tipo de cambio oficial se mantuvo prácticamente estable, con una caída marginal del 0,1%, y no se verificaron cambios relevantes en los precios internacionales.
“En ausencia de otros factores, se calcula que la eliminación del arancel debería haber generado una caída en el precio de los celulares importados cercana al 7%. Dado que los productos fabricados localmente compiten directamente con los importados, la evolución en sus precios debería converger”, consideró Ecosur.
“Sin embargo, no se observa una reducción de precios generalizada, por lo que existen algunos factores que pueden hacer más lento el traslado a precios en el corto plazo”, agregó.
Entre las posibles explicaciones del comportamiento dispar de los precios aparece, en primer lugar, la hipótesis de que el ajuste inicial se haya concentrado en los equipos importados, mientras que los productos de fabricación nacional todavía no reflejan plenamente el cambio.
En esa línea, los celulares de la marca Apple —de origen importado— fueron los que mostraron las bajas más marcadas. Si esta dinámica se consolida, los valores de los equipos producidos localmente podrían comenzar a corregirse a la baja en los próximos meses.
Otra interpretación apunta a la composición del stock de los comercios. Una parte de los equipos que hoy se comercializan habría sido importada cuando los aranceles todavía estaban vigentes, lo que habría demorado el traslado de la baja en los costos de reposición a los precios finales.
“Hacia adelante, los precios internos podrían terminar ajustándose a la baja, al menos medidos en dólares. No obstante, existe el riesgo de que los precios internacionales aumenten en 2026, impulsados por una mayor demanda de chips de memoria vinculada al procesamiento de datos de inteligencia artificial”, apuntó el informe.




