Un macabro hallazgo conmocionó a los vecinos de Aguilares luego de que el lunes por la noche fuera encontrado sin vida el cuerpo de un hombre en una zona rural ubicada en las afueras de la ciudad. El cadáver yacía sobre un camino vecinal conocido como “Camino Viejo”, entre plantaciones de soja y caña de azúcar, un sector de escasa circulación.
La víctima fue identificada como Javier Ariel Sarmiento, de 50 años, peón rural que trabajaba en una finca citrícola. De acuerdo a los primeros datos, el hombre había salido a visitar a su hermano y cerca de las 19 emprendió el regreso hacia la vivienda que compartía con su hermana, pero nunca llegó a destino.
El cuerpo fue hallado alrededor de las 23 por dos pescadores que transitaban por un camino vecinal del paraje Guasa Rincón. Al advertir la presencia del cadáver, dieron aviso inmediato a la Policía. Minutos después, efectivos de la comisaría de Aguilares constataron que el hombre se encontraba boca abajo, con dos heridas en el cráneo y un corte limpio en la mano derecha.
Ante la gravedad del hecho, se dio intervención a la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria del Centro Judicial Concepción, a cargo de Fabián Assad, quien ordenó la presencia del auxiliar de fiscal Juan José Ibáñez y de personal del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (Ecif) para llevar adelante las pericias en la escena.
Las primeras actuaciones permitieron descartar la existencia de una pelea previa, por lo que los investigadores sostienen que Sarmiento habría sido atacado por la espalda. En ese marco, comenzaron a analizarse distintas hipótesis sobre el móvil del crimen, aunque ninguna fue confirmada hasta el momento.
Desde la Policía señalaron que una de las primeras teorías que se dejó de lado fue la de un homicidio en ocasión de robo. Según indicaron, la violencia extrema con la que fue atacada la víctima no se condice con ese tipo de delitos, sumado a que se trataba de una persona conocida en la zona, de condición humilde y sin objetos de valor consigo.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que Sarmiento llevaba un morral con un machete, pero no habría intentado defenderse. Esto refuerza la sospecha de que el agresor podría haber sido alguien de su entorno. La principal línea indica que pudo haber entablado una conversación con una persona conocida y, al retomar su camino, fue sorprendido con un golpe mortal en la cabeza.
Durante la mañana del martes, personal de la Brigada de Investigaciones Sur realizó un intenso rastrillaje en el lugar y en zonas de matorrales cercanas. Hasta el momento no se logró hallar el arma homicida ni la mano amputada de la víctima. Por las características de las heridas, los peritos estiman que el ataque pudo haberse cometido con una macheta o una hachita, elementos más pesados que un machete común.
En cuanto a otras hipótesis, desde la fuerza indicaron que no se descarta ninguna línea investigativa, aunque un posible crimen vinculado al narcotráfico tendría menor peso. También se informó que Sarmiento tenía una causa judicial previa por abuso sexual agravado, situación que es analizada en el marco de la investigación, aunque vecinos del lugar coincidieron en señalar que no se trataba de una persona conflictiva.
Por disposición del Ministerio Público Fiscal, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de la capital tucumana, donde se realizará la autopsia para determinar con precisión la causa de la muerte. En paralelo, se revisan cámaras de seguridad de la zona y se avanza con la toma de declaraciones a familiares y allegados, con el objetivo de reconstruir las últimas horas de vida de la víctima y dar con el autor del crimen.




