La tarde del 12 de enero se convirtió en una jornada trágica en la Costa Atlántica argentina. Una ola de gran magnitud irrumpió de manera repentina en sectores de Santa Clara del Mar y Mar del Plata, provocó la muerte de una persona y dejó más de treinta heridos, además de generar pánico entre turistas y residentes.
El fenómeno obligó a evacuar de inmediato varias playas y activó un amplio operativo de emergencia. Guardavidas, personal de Defensa Civil, ambulancias y fuerzas de seguridad trabajaron para asistir a los afectados y despejar las zonas de mayor riesgo.
Según relataron testigos y autoridades, el mar se encontraba en bajante al momento del episodio, una condición que no hacía prever un evento de tal magnitud. Sin embargo, la irrupción súbita del agua avanzó con fuerza sobre la costa, arrastrando personas, reposeras, sombrillas y pertenencias, y generando escenas de extrema tensión en áreas que estaban colmadas de bañistas.
La hipótesis del meteotsunami
Aunque el fenómeno todavía se encuentra bajo análisis, especialistas en meteorología y oceanografía coinciden en que se trataría de un meteotsunami, un tipo de ola provocada no por movimientos sísmicos sino por cambios bruscos en la presión atmosférica.
Este tipo de evento se produce cuando perturbaciones rápidas en la atmósfera —como tormentas intensas, frentes fríos o sistemas de baja presión— ejercen una fuerza sobre la superficie del mar, generando olas que pueden amplificarse al llegar a zonas costeras poco profundas. El resultado es una crecida repentina que puede tener efectos similares a un pequeño tsunami.
Un fenómeno difícil de anticipar
Los meteotsunamis son considerados fenómenos poco frecuentes y altamente complejos, lo que dificulta su detección previa. En la mayoría de los casos, sus efectos se confunden con marejadas o con olas impulsadas por el viento, y recién se identifican con precisión una vez ocurrido el evento.
En Argentina, este tipo de episodios es poco habitual, ya que requiere la coincidencia exacta de varios factores atmosféricos. No obstante, cuando se presentan, pueden generar importantes daños materiales y, como en esta ocasión, consecuencias humanas.
Antecedentes en la región
No es la primera vez que se registran fenómenos de estas características en la costa bonaerense. En diciembre de 2022, una serie de olas inusuales provocó destrozos en sectores del sur de Mar del Plata. En aquel momento, estudios oficiales concluyeron que las condiciones meteorológicas eran compatibles con un meteotsunami asociado al paso de un frente frío.
Los especialistas aclaran que los tsunamis tradicionales, originados por terremotos submarinos, son extremadamente raros en el litoral argentino. Si bien existe riesgo sísmico en la región, los antecedentes muestran que las olas registradas hasta ahora han sido de baja magnitud en comparación con los grandes eventos ocurridos en otras partes del mundo.
Mientras avanzan los estudios técnicos para determinar con precisión qué ocurrió el 12 de enero, las autoridades mantienen el monitoreo de la costa y no descartan la implementación de nuevas medidas preventivas ante posibles episodios similares.




