Otra desaparición en el río Salí mantiene en vilo a la localidad de San Andrés. Se trata de un adolescente de 16 años, identificado como Alex Samir Omar Valdez, quien ingresó a nadar al río y no volvió a salir.
Luego de que sus amigos dieran aviso a la familia, se activó de manera inmediata un operativo de búsqueda, en el que participan fuerzas policiales y equipos de rescate.
De acuerdo con el reporte de la Comisaría de San Andrés, el joven se retiró de su domicilio alrededor de las 18 horas, acompañado por otros menores, con destino a la zona del río. Aproximadamente a las 19.15, sus amigos regresaron y comunicaron a la madre que el adolescente había ingresado al cauce y no lo habían visto emerger.

Tras la denuncia, tomó intervención la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Complejos, a cargo de la fiscal Brenda Deroy, quien ordenó la puesta en marcha urgente del protocolo de búsqueda.
En el sector trabajan efectivos policiales, dotaciones de Bomberos y personal del área Lacustre, que se sumaron al rastrillaje con el objetivo de localizar al joven.
Las tareas continúan y se aguardan novedades oficiales en las próximas horas, en un contexto de profunda preocupación entre familiares y vecinos de la zona.
Un peligro que ya dejó víctimas fatales
La desaparición del adolescente ocurre en un contexto de extrema peligrosidad en los ríos tucumanos. Las autoridades mantienen vigente la veda en el río Salí y en otros cauces de la provincia, no solo para proteger las especies, sino también como una medida preventiva ante el fuerte aumento del caudal.
En las últimas semanas, al menos cuatro personas fueron arrastradas por la corriente en distintos puntos de la provincia. Tres de ellas perdieron la vida, mientras que una logró ser rescatada con vida, según informaron fuentes oficiales.
Desde las fuerzas de seguridad advirtieron que el caudal del río se encuentra en niveles elevados, con corrientes intensas y zonas de remolino que representan un riesgo incluso para personas con experiencia en el agua.
A pesar de las advertencias, los controles y la veda vigente, muchas personas continúan ingresando al río Salí, exponiéndose a un peligro que ya dejó víctimas fatales y que vuelve a quedar en evidencia con una nueva desaparición que mantiene en vilo a toda una comunidad.




