La 68ª edición de los Premios Grammy reunió a las máximas figuras de la música en el Crypto.com Arena de Los Ángeles. La gala marcó la despedida de Trevor Noah como conductor tras seis años consecutivos. La ceremonia dejó en claro que la industria musical atraviesa un momento de profunda renovación. Los grandes ganadores de la noche reflejaron una mezcla de figuras consagradas y talentos emergentes.
Bad Bunny fue el gran protagonista al quedarse con el premio al Álbum del Año por Debí Tirar Más Fotos. Este triunfo es un hito para la música urbana, consolidando su impacto en el mercado global. El puertorriqueño también se llevó el galardón a Mejor Álbum de Música Urbana. Por su parte, Kendrick Lamar y SZA obtuvieron el premio a Grabación del Año por su colaboración en el tema Luther.
El talento femenino y las nuevas figuras
Las mujeres tuvieron un rol central en las categorías principales. Billie Eilish se llevó el premio a Canción del Año por su éxito WILDFLOWER. En tanto, la británica Olivia Dean fue reconocida como Mejor Artista Nuevo. Este galardón confirma su gran proyección internacional tras un año de éxitos.
Lady Gaga también brilló en la ceremonia. Con su disco MAYHEM, ganó el premio a Mejor Álbum Pop Vocal. Además, sumó un reconocimiento a Mejor Grabación Dance Pop por Abracadabra. Estas distinciones refuerzan la vigencia de la artista en el pop contemporáneo.
Fuerte presencia latina en el escenario global
La música en español tuvo una noche destacada más allá de los premios generales. Natalia Lafourcade ganó en la categoría de Mejor Álbum Pop Latino con su trabajo Cancionera. El dúo argentino CA7RIEL & Paco Amoroso dio la nota al ganar Mejor Álbum de Rock o Alternativo Latino con PAPOTA.
En otros géneros, Jelly Roll fue uno de los mayores ganadores en las categorías de música country. También se destacaron Gloria Estefan en el rubro tropical y Carín León en música mexicana. La edición 2026 de los Grammy confirmó que el ritmo latino y las nuevas fusiones marcan el pulso de la cultura actual.




