El uso de la bicicleta como medio de recreación, deporte o transporte crece de manera sostenida, tanto en zonas urbanas como en rutas y senderos rurales. Sin embargo, la falta de precauciones básicas puede derivar en accidentes evitables, muchos de ellos con consecuencias graves. Especialistas y organismos de seguridad vial insisten en la importancia de adoptar medidas preventivas antes y durante cada salida.
El uso del casco, una regla fundamental
Uno de los principales elementos de seguridad es el casco homologado, que debe ajustarse correctamente a la cabeza. Su utilización reduce de manera significativa el riesgo de lesiones graves ante una caída o impacto, tanto en trayectos cortos como largos.
Visibilidad y equipamiento adecuado
Circular con ropa clara o reflectante permite que otros vehículos detecten al ciclista con mayor anticipación, especialmente en rutas y caminos con escasa iluminación. Además, es indispensable contar con luces delanteras y traseras, incluso durante el día, y con elementos reflectivos en la bicicleta.
Cómo circular en grupo por rutas
Cuando se circula en grupo por rutas o caminos con tránsito vehicular, la recomendación general es hacerlo en fila india, es decir, uno detrás del otro, y lo más cerca posible del borde derecho de la calzada. Esta formación reduce el espacio ocupado sobre la ruta y facilita los sobrepasos seguros por parte de automovilistas.
Circular de a dos en paralelo solo es aconsejable en tramos con buena visibilidad, bajo tránsito y cuando la normativa local lo permite. En estos casos, ante la aproximación de vehículos, el grupo debe reorganizarse rápidamente en fila india.
Además, se recomienda:
- Mantener una distancia prudente entre ciclistas para evitar choques ante frenadas bruscas.
- Designar un ciclista guía y uno de cierre para alertar sobre obstáculos, vehículos o maniobras.
- Evitar adelantamientos dentro del grupo sin aviso previo.
- Señalizar con la voz o con gestos cualquier cambio en el camino, baches o detenciones.
Respeto de las normas de tránsito
En rutas y calles, la bicicleta es considerada un vehículo, por lo que debe respetar señales viales, prioridades de paso y normas de circulación. Señalizar maniobras con el brazo y mantener una trayectoria previsible son conductas esenciales para prevenir siniestros.
Precauciones en senderos y caminos rurales
En senderos naturales o caminos de tierra, se recomienda reducir la velocidad, anticipar obstáculos como piedras, ramas o desniveles y mantener una distancia prudente con otros ciclistas o peatones. También es importante informarse previamente sobre el estado del camino y las condiciones climáticas.
Revisión previa de la bicicleta
Antes de iniciar el recorrido, se aconseja verificar frenos, presión de las ruedas, cadena y sistema de cambios. Un desperfecto mecánico en plena circulación puede provocar caídas o situaciones de riesgo, especialmente en zonas alejadas.
Hidratación y planificación del recorrido
Llevar agua, protección solar y un teléfono celular con batería suficiente forma parte de una salida responsable. Planificar el trayecto, informar a alguien sobre el recorrido y evitar circular de noche por zonas sin iluminación también contribuye a reducir riesgos.
Desde los organismos de seguridad vial recuerdan que la prevención y la responsabilidad individual son claves para disfrutar del ciclismo de manera segura. Adoptar hábitos adecuados no solo protege al ciclista, sino que también contribuye a una convivencia vial más ordenada y segura para todos.




