La jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, busca destrabar el proyecto de reforma laboral que ya cuenta con dictamen de mayoría pero que quedó «congelado» a fines de 2025. El objetivo es llevarlo al recinto entre el 11 y 12 de febrero, pero el éxito de la sesión depende de las modificaciones que el ministro de Economía, Luis Caputo, acepte integrar al texto final.
Mañana martes a las 15:00, el bloque radical será la sede de una reunión determinante. Allí se discutirán las observaciones recopiladas por el equipo técnico del Gobierno, en un intento por seducir a los sectores que exigen cambios para acompañar la iniciativa.
El tablero de los votos: la caza de los 37
Para alcanzar el quórum y sancionar la ley, el oficialismo necesita una ingeniería política de precisión:
- Núcleo duro: Bullrich cuenta con 21 senadores propios y aliados incondicionales.
- El objetivo: Faltan 16 votos para llegar a los 37 necesarios.
- Los «dialoguistas»: La mira está puesta en los 10 senadores de la UCR (liderados por Eduardo Vischi), los 3 del PRO (bajo Martín Goerling) y una serie de legisladores provinciales que negocian bajo la presión de sus gobernadores.
Temario complementario y conflictos latentes
Más allá de la reforma laboral, las extraordinarias incluyen otros puntos de alta sensibilidad política y económica:
- Ley de Glaciares: Un proyecto que divide aguas entre la protección ambiental y las inversiones mineras millonarias.
- Acuerdo Mercosur-UE: Un tratado estratégico que requiere el armado de comisiones, un proceso que suele generar roces por los cargos y las presidencias.
- Pliego de Fernando Iglesias: La designación del diputado como embajador político también forma parte de la agenda a tratar.




