El Ministerio de Capital Humano publicó un informe propio sobre la situación social en Argentina. Según esta medición, la pobreza cayó al 26,9% en el tercer trimestre de 2025. Sin embargo, la difusión de estas cifras generó sospechas en sectores técnicos y políticos. La publicación ocurrió inmediatamente después de la renuncia de Marco Lavagna al INDEC. El exfuncionario dejó su cargo en medio de fuertes desacuerdos con el Poder Ejecutivo por la medición de la inflación.
El freno al nuevo índice de inflación
El conflicto central radica en la postergación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC). Luis Caputo, ministro de Economía, admitió que el Gobierno decidió frenar este cambio metodológico. Lavagna pretendía implementar el nuevo sistema este mes de febrero. No obstante, el Ejecutivo ordenó esperar hasta que la inflación sea más baja. Esta decisión técnica fue el detonante de la salida del funcionario. La oposición denuncia que el Gobierno busca evitar que el nuevo índice muestre subas de precios más altas.
Contradicciones en la baja de la pobreza
Capital Humano asegura que la pobreza retrocedió 11,4 puntos en un año. Atribuyen este resultado a la caída de la inflación y a las transferencias directas de dinero. A pesar de este optimismo oficial, la cifra no cuenta con el respaldo del calendario de publicaciones del INDEC. El organismo estadístico recién dará sus números oficiales en marzo de 2026. Por ahora, el Gobierno utiliza proyecciones propias para sostener su relato de recuperación económica mientras el ente oficial queda acéfalo.
Riesgo para la independencia del INDEC
La salida de Lavagna marca el fin de una etapa de relativa estabilidad técnica en el organismo. La decisión de Caputo de supeditar un cambio metodológico a la conveniencia política daña la credibilidad del sistema estadístico. Diversos analistas advierten que esta medida recuerda a intervenciones de gestiones pasadas. La falta de un titular independiente en el INDEC abre la puerta a una mayor discrecionalidad oficial. El mercado y los organismos internacionales observan con cautela este giro en la transparencia de los datos públicos.




