El conflicto en el fútbol argentino suma un nuevo capítulo: Patricia Bullrich, ministra saliente y próxima senadora, anunció que desde su rol en el Congreso investigará la transparencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Bullrich afirmó que la AFA está plagada de irregularidades y denunció que los clubes se encuentran “rehenes” de la dirigencia encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia.
“Acá hay muchas irregularidades, me voy a concentrar en el Senado para estudiar la transparencia de la asociación”, señaló. Sobre una posible intervención nacional de la AFA, aclaró: “Eso es algo que no puedo decir, no lo hemos hablado. Estoy estudiando desde la perspectiva legal”.
Críticas a la dirigencia y al sistema interno
Bullrich cuestionó la gestión de Tapia y su entorno: “Está lleno de figurones alrededor de Tapia, con fortunas millonarias”, sostuvo. También criticó el sistema de votación interna de la entidad: “¿Cómo es la democracia interna? ¿Cómo es el sistema de elección? ¿Por qué es una elección indirecta?”, preguntó. Cuando le recordaron que solo votan 70 clubes, enfatizó: “Por supuesto, y acuérdense que cuando casi cambia la AFA, apareció un voto de más. Treinta y ocho, treinta y ocho”.
La futura senadora denunció además que la AFA utiliza su poder sancionatorio de forma excesiva e injusta, citando el caso de Estudiantes de La Plata: “Por ponerse de espaldas, le metieron una sanción como si hubieran asesinado a alguien. Una cosa increíble”.
Relaciones de dependencia y manejo extorsivo
Bullrich advirtió que los clubes dependen de la AFA de manera coercitiva: “Los tiene de rehenes. Hay relaciones de dependencia, no relaciones de libertad. ¿Dónde los tienen agarrados?”. También cuestionó la distribución de títulos y su impacto en las divisiones juveniles: “La AFA regala títulos, entonces es como la inflación: cuando uno emite, los títulos pierden valor. Perdemos el sub-17 porque tenemos poca capacidad de tener las escuelas que hoy la Argentina podría tener si hubiera más inversión”.
Otras declaraciones
Bullrich, mencionó su coordinación con Victoria Villarruel, vicepresidenta de la Nación, en temas institucionales, y adelantó avances sobre el traspaso del Servicio Penitenciario porteño y el futuro de la cárcel de Devoto. “Devoto está fuera de capacidad de uso, destruida y vieja. Esperamos poder tirarla abajo y mudarla a la cárcel nueva de Marcos Paz”, concluyó.




