En el inicio de las negociaciones paritarias con el Gobierno de Tucumán, el Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (SITAS) puso sobre la mesa un ambicioso pliego de 26 reivindicaciones. Bajo la premisa de que “sin salarios dignos no es posible sostener la salud pública”, el gremio liderado por Julián Nassif advirtió sobre el crítico desfasaje que sufre el personal sanitario.
El eje central del reclamo es la recomposición salarial. SITAS exige actualizar la base de cálculo a $60.000 con retroactividad a febrero y el pago inmediato del 42% adeudado por coeficientes de niveles, según lo estipulado en la Ley de Carrera Sanitaria (N° 9.688).
El déficit que asfixia al personal
Nassif fue tajante al describir la situación actual: el sector arrastra un déficit acumulado del 13% al 14% solo del año pasado, sin contar las diferencias de ejercicios anteriores. «Es imperativo que el Gobierno reconozca el desfasaje inflacionario que asfixia al personal de salud», sentenció el dirigente.
Entre los puntos económicos y sociales más destacados del petitorio figuran:
- Asignaciones familiares: Pidieron elevar la asignación por hijo a $60.000 y la ayuda escolar a $100.000.
- Adicionales y Guardias: Implementar plenamente los suplementos por Zona y Riesgo, además de cumplir con los porcentajes legales del 70% para guardias en fines de semana y feriados.
- Estabilidad laboral: Exigen el pase a planta permanente de todo el personal transitorio al 31 de diciembre de 2024 y la regularización de reemplazantes.
- Impuesto a las Ganancias: Solicitaron la exención para el personal de salud provincial bajo el lema histórico de que «el salario no es ganancia».
Salud mental y calidad de atención
Una de las propuestas más innovadoras del documento, firmado también por María Teresa Rodríguez y Adriana Bueno, es la implementación de una licencia psicoprofiláctica. Esta medida busca proteger la salud mental de los trabajadores y prevenir riesgos psicosociales derivados de la alta exigencia del sistema público.
Desde el gremio aseguraron que la respuesta del Ejecutivo será determinante para la paz social en los hospitales y centros de atención de la provincia, vinculando directamente la calidad de atención de los tucumanos con el bienestar de quienes los cuidan.




