El Gobierno de Tucumán y el Frente Gremial Docente cerraron una negociación salarial marcada por la división. La propuesta oficial busca elevar el ingreso de bolsillo al millón de pesos, pero los sindicatos respondieron de forma contrapuesta. Mientras algunos gremios avalaron la oferta, otros la consideraron insuficiente y convocaron a un paro para el martes 3 de marzo.
La propuesta oficial del Ejecutivo
El ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado, y la ministra de Educación, Susana Montaldo, presentaron la oferta. El Ejecutivo propuso un incremento del 8,4% en el salario básico para marzo, como compensación por la inflación acumulada entre noviembre y enero.
El acuerdo suma además un 2,6% adicional en marzo, que se cobrará en abril. Con esto, la recomposición total sobre el básico llega al 11%. El Gobierno estima que el piso salarial alcanzará los $970.000. Al sumar montos no remunerativos, aseguran que los docentes superarán el millón de pesos. Además, el Estado provincial aumentó la ayuda escolar a $30.000 y subió la asignación familiar un 60%, hasta los $40.000.
Posturas contrapuestas en los gremios
Las asambleas de los gremios tomaron caminos diferentes durante la tarde. La Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) y la Unión Docentes Tucumanos (UDT) aceptaron la propuesta oficial. Juan Carlos Aguirre, secretario general de UDT, informó que su gremio aprobó el planteo por unanimidad. Valoró la apertura del Ejecutivo a realizar reuniones trimestrales y la gestión por fondos nacionales adeudados.
La realidad fue distinta para la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP) y la Agremiación del Personal de Enseñanza Media y Superior (Apemys). Estos gremios rechazaron el ofrecimiento. Hugo Brito, titular de ATEP, explicó que el congreso extraordinario exigió que el salario docente se equipare a la canasta básica, calculada en $1.130.000.
Cronograma de medidas de fuerza
ATEP y Apemys confirmaron un paro para el martes 3 de marzo, día del inicio formal de clases en la provincia. Esta medida impactará directamente en las aulas. El conflicto se complica porque la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) ya había anunciado una huelga nacional para el lunes previo.
El inicio del ciclo lectivo 2026 enfrentará así un escenario de medidas de fuerza. El Gobierno provincial lamenta la decisión, ya que considera su oferta competitiva frente a otras jurisdicciones. El conflicto abre ahora un nuevo capítulo político en Tucumán, con el foco puesto en el impacto del paro sobre el calendario escolar.




