La Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó su “profunda preocupación” por la intervención militar estadounidense en Venezuela, que incluyó bombardeos en Caracas y la captura del presidente Nicolás Maduro. Según el organismo, la acción contraviene un principio fundamental del derecho internacional.
Defensa de la soberanía y límites de la intervención
En una conferencia de prensa en Ginebra, Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, destacó que:
“Ningún Estado debe amenazar ni utilizar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otro Estado”.
Shamdasani desestimó los argumentos de Estados Unidos, que justificó la operación alegando el historial de violaciones de derechos humanos del gobierno venezolano. La portavoz advirtió que la rendición de cuentas no puede alcanzarse mediante una intervención militar unilateral.
Riesgo de mayor crisis humanitaria
El organismo recordó que lleva una década denunciando el deterioro de la situación en Venezuela, marcada por la crisis económica, social y política. Sin embargo, subrayó que la intervención extranjera no es la solución:
“La actual inestabilidad y la mayor militarización del país, como consecuencia de la intervención de Estados Unidos, empeorará la situación” de la población civil, señaló Shamdasani.
Consecuencias de la operación
La ONU alertó sobre los efectos inmediatos y potencialmente devastadores de la incursión:
- Incremento de la violencia y tensión social en el país
- Exacerbación de la crisis humanitaria
- Riesgo de desestabilización regional
El organismo reiteró la necesidad de que cualquier solución a la crisis venezolana se alcance por vías diplomáticas y respetando el derecho internacional, evitando acciones que comprometan la soberanía del país y la seguridad de la población civil.




