El silencio de la noche en calle Muñecas al 1600 se rompió con el estallido de una cerradura. El martes, un delincuente atacó un Renault Clio estacionado, sin saber que sus dueños vigilaban desde adentro. La víctima, una mujer que cursa su octavo mes de embarazo, presenció junto a su pareja cómo el sospechoso desvalijaba el vehículo familiar en plena capital tucumana.
La Unidad Fiscal de Robos y Hurtos I, bajo la tutela de María del Carmen Reuter, actuó de oficio tras la captura del sujeto. En una audiencia celebrada este miércoles 4 de febrero, la auxiliar de fiscal Jéssica Corti relató la secuencia del golpe. El acusado no solo buscaba objetos de valor, sino que actuó con una rapidez que delata experiencia en el rubro de los «robacoches».
El botín: $200.000 y el frente del estéreo
Eran las 00:50 cuando el imputado forzó el baúl del rodado. Con movimientos precisos, extrajo dos bolsas cargadas con prendas de vestir y una carpeta con documentación personal. Sin embargo, el botín más jugoso estaba en el habitáculo. Tras romper el frente del estéreo, el delincuente revisó la guantera y se hizo con $200.000 en efectivo.
La suerte del ladrón cambió cuando la alarma del Clio comenzó a sonar con estridencia. Al verse descubierto por la pareja que salía de la vivienda, el malviviente emprendió una veloz huida a pie por las calles del Barrio Norte. Llevaba consigo el dinero y las bolsas, pero su rastro ya había sido identificado por las fuerzas de seguridad que patrullaban la zona.
Tras las rejas por «Robo Simple»
Durante la audiencia de formulación de cargos, la fiscalía fue contundente. Corti calificó el hecho como robo simple en calidad de autor. Para los investigadores, la libertad del sujeto ponía en riesgo la recolección de pruebas en una etapa crítica del proceso. Por este motivo, el Ministerio Público Fiscal solicitó una medida de coerción de máxima intensidad.
El juez interviniente dio luz verde a todos los pedidos de la acusación. El sospechoso fue trasladado de inmediato para cumplir 21 días de prisión preventiva. Mientras el delincuente espera el avance de la causa en una celda, la policía investiga si el dinero recuperado pertenece a otros ilícitos cometidos esa misma noche en el norte de la ciudad.




