La variante XFG del COVID-19, conocida popularmente como “Frankenstein” o “Stratus”, fue detectada en Argentina por primera vez, según confirmó el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) difundido por el Ministerio de Salud. Se trata de una recombinación genética entre dos subvariantes de Ómicron: LF.7 y LP.8.1.2, y fue así bautizada por su naturaleza híbrida, similar al famoso personaje de la literatura.
Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como las autoridades sanitarias nacionales coinciden en que “el riesgo adicional para la salud es bajo”.
Esta recombinación genética, frecuente en la evolución del SARS-CoV-2, permite que el virus adquiera nuevas características y, en ocasiones, ventajas adaptativas que favorecen su diseminación.
Síntomas y circulación
Uno de los síntomas más distintivos de XFG es la ronquera o afonía, que se presenta de forma más frecuente que en otras variantes. Además, los pacientes pueden experimentar fiebre, dolor de garganta, tos seca, fatiga y malestar general, sin indicios de mayor severidad en los cuadros clínicos.
“La variante puede provocar disfonía e inflamación de la laringe más rápidamente”, agregó Teijeiro, aclarando que los casos graves se asocian sobre todo a personas no vacunadas o con enfermedades preexistentes.
Actualmente, la circulación de COVID-19 en Argentina sigue siendo baja y dominada por otras subvariantes de Ómicron, como LP.8.1 y XEC, según precisó el BEN. A nivel mundial, XFG fue reportada en al menos 38 países, con una proporción que creció de 7,4% a 22,7% en solo un mes, especialmente en Asia, Europa, Brasil y Canadá.
Refuerzo de vacunas
Especialistas recomiendan mantener actualizado el esquema de vacunación, especialmente en grupos de riesgo. “Hoy tenemos vacunas basadas en la variante JN.1 que ofrecen buena protección frente a XFG”, subrayó el infectólogo Hugo Pizzi, de la Universidad Nacional de Córdoba.
“Olvidémonos de cuántas dosis llevamos. Si pasó más de un año desde el último refuerzo, debemos vacunarnos”, enfatizó Teijeiro.
El Ministerio de Salud de la Nación recordó que las variantes bajo monitoreo ya están incorporadas al Sistema Nacional de Vigilancia Sanitaria (SNVS 2.0), lo que permite seguir su evolución y aplicar medidas preventivas de manera más eficaz.
Aunque la variante “Frankenstein” no ha provocado un aumento de internaciones graves en el país, su presencia refuerza la importancia de la vigilancia genómica y el refuerzo vacunal oportuno para mantener controlada la circulación del virus.