Los jubilados volvieron a protestar en Plaza Independencia para denunciar el maltrato que sufren en los bancos. Reclaman largas esperas, falta de atención médica en la vía pública y condiciones indignas durante el cobro de haberes.
Muchos llegan desde zonas rurales, madrugan y enfrentan colas interminables sin asistencia. La situación se agrava por problemas de salud, calor extremo y la falta de respuestas concretas. También cuestionan los bolsones de alimentos como solución insuficiente frente a salarios mínimos y medicamentos cada vez más caros.